El primer lote salió a la venta anticipada el miércoles a la 1:00 (hora del Reino Unido) y permitió a los usuarios registrados reservar un número limitado de localidades. Sin embargo, muchos aficionados manifestaron su frustración al denunciar expulsiones del sistema por “acceso restringido” y tiempos de espera de varias horas en la fila virtual.
En redes sociales, un hincha calificó el proceso como “la peor venta de entradas que he experimentado”, reflejando el malestar generalizado.
A pesar de las críticas, el ente rector defendió el funcionamiento de la plataforma y aseguró que el sistema “operó como estaba previsto” durante la preventa, que se extenderá hasta el 4 de marzo.
En un comunicado, los organizadores explicaron: “El sistema está funcionando según lo previsto durante la preventa. Está diseñado para gestionar el alto nivel de interés que solemos ver en la Copa Mundial de Rugby, lo que puede suponer largos tiempos de espera para algunos aficionados”.
Además, remarcaron que se implementaron “sólidas medidas de verificación” para proteger la integridad del torneo y garantizar que las entradas lleguen a aficionados genuinos, priorizando un acceso seguro.
Desde World Rugby confirmaron que quienes no hayan creado o activado sus cuentas a tiempo tendrán otra oportunidad en mayo, cuando se abrirá la denominada “fase de solicitud”.
Según detallaron: “La fase de solicitud brinda a todos los aficionados la oportunidad de solicitar entradas. Si la demanda supera la disponibilidad, se realizará un proceso de votación”.
Este sistema de sorteo —agregaron— garantizará igualdad de oportunidades para acceder a los tickets. Próximamente se anunciarán más detalles sobre el mecanismo.
Mientras tanto, la expectativa por el Mundial 2027 ya se hace sentir… incluso antes de que ruede la primera pelota.









