El ex apertura de los All Blacks, Tony Brown, regresó a Nueva Zelanda esta semana con una camiseta poco habitual para él: la verde de los Springboks. En su rol de entrenador asistente, el neozelandés será pieza clave en la preparación del campeón del mundo para enfrentar a su antiguo seleccionado en Eden Park, el 6 de septiembre, en un duelo que promete ser uno de los partidos más esperados del calendario internacional.
“Tenemos que ir a enfrentarnos a Nueva Zelanda en Auckland, y probablemente será el partido de rugby más importante desde la final de la Copa del Mundo. Es muy emocionante participar”, reconoció Brown antes de partir de Sudáfrica.
Brown es el primer neozelandés en integrar el staff de los Springboks. Su conocimiento de la cultura, el haka, la mentalidad y la forma de trabajo del cuerpo técnico de Nueva Zelanda es un recurso valioso para Rassie Erasmus, obsesionado con los detalles.
“Jugué y entrené con varios de los entrenadores actuales de los All Blacks, así que tengo una visión profunda de cómo funcionan. Ser parte de los Boks y enfrentar a mi país es un honor enorme”, señaló.
El contexto no es menor: los All Blacks no pierden en Eden Park desde 1994 y los Springboks no ganan allí desde 1937. El reto es mayúsculo, pero Brown ya sabe lo que es vencer a su antiguo equipo: fue parte del staff en las dos victorias sudafricanas de 2024 en Johannesburgo y Ciudad del Cabo.
Tras la derrota contra los Wallabies en Ellis Park y un rendimiento irregular en Ciudad del Cabo, el plan ofensivo diseñado por Brown fue criticado y el equipo volvió a apoyarse en su tradicional juego con el pie. Ahora, la incógnita pasa por quién llevará las riendas del ataque entre Handré Pollard, Manie Libbok y Sacha Feinberg-Mngomezulu.
“No entreno a Handré diferente a Manie o a Sacha. Todos deben cumplir la misma función: controlar el juego, el campo y a los forwards, y aprovechar los espacios cuando aparecen”, explicó el asistente.
Más allá de las variantes, Brown remarcó la importancia de que el ataque nazca desde los forwards:
“No se puede atacar solo con defensas. Los backs necesitan que los delanteros generen impulso y superen la línea de ventaja. Cuanto mejor ataquemos juntos, más oportunidades crearemos”.
Con la cita en Auckland en el horizonte, Brown tendrá la oportunidad de poner a prueba su conocimiento íntimo del rugby neozelandés frente al mayor desafío: romper el mito de Eden Park y guiar a los Springboks a un triunfo histórico ante los All Blacks.
RNZ