El ex internacional dejó una fuerte reflexión pública sobre la conducción del seleccionado, la estructura de NZ Rugby y el liderazgo dentro del plantel.
“Razor dio un paso al frente y reconoció que perdió el vestuario. Eso es exactamente lo que pasó”, señaló SBW, valorando la honestidad del entrenador saliente tras un proceso que no cumplió con las expectativas.
Para Williams, el problema va más allá de los resultados. “Desde que dejé el juego digo lo mismo: necesitamos más variedad en los entrenadores, en la NZRU y en la junta directiva. Para corregir, primero hay que conectar”, afirmó, apuntando directamente a la cultura de liderazgo del sistema.
El ex jugador fue contundente al marcar que el talento nunca fue el problema. “Estos jugadores saben jugar al rugby. Lo que hace la diferencia es creer en el sistema, en los entrenadores y tener ganas de ir a la cancha y dejar todo. Eso es lo que hoy necesitamos recuperar”.
Si bien reconoció el crecimiento del resto de las potencias, mantuvo su fe intacta en los All Blacks. “Si mañana se jugara un Mundial, seguiría apostando por Nueva Zelanda. El plantel está, solo hay que encontrar el camino”.
En cuanto al futuro, dejó nombres propios y una propuesta fuerte. “Jamie Joseph, Dave Rennie, Tony Brown, Tana Umaga. Hay muchas opciones”, enumeró, antes de sugerir un cambio de liderazgo: “Scott Barrett es un jugador increíble, pero creo que la capitanía debería ser para Ardie Savea. Por su carisma y por lo que ha demostrado liderando a Moana Pasifika”.








