Tres semanas después de que New Zealand Rugby (NZR) le bajara el pulgar al entrenador de los All Blacks, Scott Robertson, una figura inesperada apareció en el centro de la escena: Dane Coles. El ex hooker volvió sobre sus pasos para ayudar a definir quién será el próximo conductor del seleccionado más poderoso del rugby mundial.
Pocos lo habrían anticipado cuando Coles puso punto final a su carrera internacional tras la Copa del Mundo 2023. Ícono del sledging, provocador nato y especialista en sacar de quicio a sus rivales, jamás dio la sensación de que terminaría sentado en una mesa de decisiones junto a los principales dirigentes del rugby neozelandés.
Pero ocurrió.
Hoy, Coles se mueve entre los “peces gordos” del deporte nacional, en un ambiente donde los dientes son afilados y las decisiones, irreversibles. Y NZ Rugby espera que, si hace falta, también muestre los colmillos.
Un rol que puede definir el futuro de los All Blacks
La presencia de Coles en el panel de nombramientos del nuevo entrenador no es simbólica. Integrará el grupo junto al presidente David Kirk, el miembro del board y ex All Black Keven Mealamu, el ex entrenador de los Black Sox Don Tricker y el CEO interino Steve Lancaster.
La responsabilidad es enorme: la decisión podría hacer o deshacer las chances de los All Blacks de ganar la Copa del Mundo 2027 en Australia.
NZ Rugby ya confirmó que el período de postulaciones está cerrado. Todo indica que la carrera se reduce a dos nombres fuertes:
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Jamie Joseph, actual entrenador de Highlanders
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Dave Rennie, ex Wallabies, hoy trabajando en Japón
La propia NZR acotó el camino al exigir que solo se postularan entrenadores neozelandeses con experiencia internacional, lo que dejó rápidamente fuera de carrera a Joe Schmidt (continuó en Rugby Australia) y Vern Cotter (rumbo a Queensland Reds).
Menos candidatos no significa una decisión más sencilla. Al contrario: elegir mal no es una opción.
Coles, el jugador que sabe lo que es quedar afuera
Como representante de la Asociación de Jugadores de Rugby de Nueva Zelanda, Coles aporta algo que pocos tienen: memoria reciente desde adentro del vestuario.
Él mismo sabe lo que es quedar al margen. En los cuartos de final del Mundial 2023, ante Irlanda, jugó su test número 90 ingresando desde el banco por Codie Taylor. Creía que aún tenía un capítulo más por escribir.
Quería jugar la final contra Sudáfrica en el Stade de France, pero Ian Foster fue tajante: su ciclo había terminado. Coles tuvo que ver la ajustada derrota 12-11 desde la tribuna.
Hoy, los roles se invirtieron. Ahora es él quien debe ayudar a decidir el destino profesional de otro entrenador, sabiendo que el que quede afuera difícilmente vuelva a tener una oportunidad similar.
NZ Rugby no convocó a Coles por nostalgia. Lo hizo porque necesita a alguien que entienda qué exige hoy el entorno All Blacks.
La revisión postemporada tras la gira por el hemisferio norte incluyó entrevistas a unos 20 jugadores, cuyos aportes fueron clave en la salida de Robertson. Muchos de ellos compartieron años de vestuario con Coles:
Scott Barrett, Ardie Savea, Beauden y Jordie Barrett, Rieko Ioane, Anton Lienert-Brown y Codie Taylor.
Es lógico pensar que esas charlas hayan dejado ideas claras sobre qué necesita el equipo para afrontar los desafíos de 2026 y 2027.
Las preguntas que definirán al próximo DT
El panel deberá interrogar a los candidatos sobre cuestiones centrales:
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¿Cómo ganar la Copa del Mundo 2027 en Australia?
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Criterios de selección y liderazgo
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Quién debe ser el capitán
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Cómo contrarrestar a los innovadores Springboks
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Y, sobre todo, cómo construir un grupo unido, feliz y competitivo
Tras las entrevistas, el panel elevará una recomendación final al board de NZ Rugby.
Dane Coles nunca fue de callarse dentro de una cancha.
Nada indica que vaya a hacerlo ahora.
En una decisión de este calibre, subir el volumen quizá nunca haya sido tan necesario.








