El rugby europeo recibió una noticia inesperada: el trofeo original del Seis Naciones quedó inutilizable tras un incendio ocurrido mientras era trasladado, según confirmaron los organizadores del torneo.
El incidente tuvo lugar luego de la tercera fecha del certamen. Aunque no se registraron heridos, el fuego provocó daños severos en la pieza, que tras ser evaluada por su fabricante oficial fue declarada imposible de restaurar.
El trofeo, introducido en 2015 para representar la era moderna del torneo con seis equipos, mide 75 centímetros y está elaborado en plata maciza. Con el paso de los años se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles del rugby internacional.
Desde la organización del Seis Naciones se informó que, por respeto a la historia y el prestigio del certamen —cuyos orígenes se remontan a 1883—, el trofeo será retirado de toda función ceremonial.
Para la actual edición, los campeones recibirán una réplica de exhibición, como sucede en otros grandes eventos deportivos, garantizando así el valor simbólico de consagrarse en el torneo.
Además, se confirmó que ya está en marcha la creación de un nuevo trofeo con el mismo diseño. En su fabricación se incorporarán materiales recuperados del original dañado, con el objetivo de preservar su legado histórico.
El proceso demandará alrededor de 365 horas de trabajo artesanal especializado y el nuevo trofeo será presentado antes de la edición 2027.








