El presidente de la Liga Nacional de Rugby (LNR), Yann Roubert, se refirió a la situación que involucra al Stade Toulousain y el cumplimiento del tope salarial, en medio de un contexto de tensión institucional en el rugby francés.
Durante una conferencia de prensa previa al inicio de las fases finales del Top 14 y la Pro D2, el dirigente abordó el reclamo del club y defendió la vigencia del reglamento actual, especialmente en lo referido a los contratos de derechos de imagen.
El Stade Toulousain deberá comparecer ante el comité disciplinario de la LNR a finales de mayo para responder por presuntas irregularidades en el límite salarial. En paralelo, los abogados del club solicitaron la derogación de ciertos aspectos de la normativa, planteo que ya está siendo evaluado por la Liga.
Roubert confirmó la recepción de esa solicitud y adelantó que será tratada internamente: la respuesta oficial se conocería luego de la reunión de la junta directiva prevista para el 24 de abril.
Lejos de hablar de un conflicto de poder, el presidente de la LNR intentó bajarle el tono a la disputa, aunque dejó en claro su postura. Señaló que la Liga representa a un colectivo de clubes y que, si bien es válido abrir el debate, resulta poco probable que se modifique el reglamento vigente.
En ese sentido, fue categórico: sostuvo que el tope salarial fue aprobado por una amplia mayoría de los actores del rugby profesional francés y que cualquier cambio debería respetar esa decisión colectiva.
Uno de los puntos centrales del debate gira en torno a los contratos de derechos de imagen y su inclusión dentro del límite salarial. Roubert explicó que estos ingresos deben ser declarados para evitar mecanismos de elusión a través de terceros.
Según detalló, permitir que patrocinadores paguen directamente a los jugadores podría generar esquemas indirectos de remuneración que desvirtúen el sistema. Por eso, remarcó la necesidad de mantener criterios claros y uniformes.
“Las reglas deben ser las mismas para todos”, afirmó, subrayando que la competitividad y el atractivo del Top 14 dependen del cumplimiento equitativo de las normas.
En cuanto a las sanciones, aclaró que las nuevas medidas aprobadas en julio aún no se aplicarán en este caso, por lo que el proceso contra el Stade Toulousain se regirá bajo el sistema anterior, sin penalizaciones deportivas.
El debate, sin embargo, continúa abierto. Tanto desde los clubes como desde el sindicato de jugadores (Provale) existen posturas que impulsan ajustes en la normativa, especialmente en lo referido a los derechos de imagen.
Mientras tanto, la LNR se mantiene firme en su postura: sostener un marco regulatorio común que garantice equilibrio competitivo en una de las ligas más poderosas del rugby mundial.
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