En una charla íntima con Agustín Creevy para su canal de YouTube, Matías Moroni dejó fuertes definiciones sobre su relación con Los Pumas, el desgaste emocional que le genera el seleccionado y su visión sobre el tramo final de su carrera.
El back, de 35 años, reconoció que nunca logró sentirse plenamente consolidado en el equipo nacional: “Tengo la suerte de haber estado mucho tiempo en Los Pumas. Yo siento que nunca me gané la camiseta. Nunca me gané la tranquilidad que tienen algunos jugadores de decir: ‘Yo juego, esa camiseta es mía’”, explicó.
En ese sentido, profundizó sobre su rol dentro del equipo y la falta de continuidad en un puesto fijo: “No siento haber tenido continuidad en un mismo puesto”. Una mirada que fue acompañada por Creevy, quien aportó: “Siempre rendías examen para ver si jugabas, y por más que jugaras bien, al próximo capaz eras suplente”.
Moroni también puso el foco en el impacto emocional de esa dinámica: “Siento que estoy constantemente bajo presión; se me cae el pelo por estrés. Lo peor es que me pasa en la etapa de Los Pumas, que para mí es un estrés constante”, confesó.
El jugador además repasó uno de los momentos más complejos de su carrera reciente: su regreso a Club Universitario de Buenos Aires tras quedar fuera de la convocatoria del Rugby Championship. “No decidí, me tocó volver a CUBA. Me quedé dos veces sin club en la temporada 2024/25. Jugué cuatro partidos y no la pasé bien. Me costaba levantarme para entrenar; entrenar de noche fue durísimo”, relató.
En esa misma línea, describió la desconexión que atravesaba en ese período: “Mi cabeza estaba en Australia y mi cuerpo estaba en Núñez a las 9 de la noche. Mi cuerpo y mi mente no querían estar ahí”. Sin embargo, dejó en claro su vínculo con el club: “Lo amo y sé que me voy a retirar ahí feliz”.
De cara al futuro, Moroni también se permitió proyectar su despedida ideal: “Ojalá retirarme en Los Pumas, pero por decisión propia. Me encantaría hacerlo en cancha; el escenario ideal sería en un Mundial y luego volver a CUBA”. Aunque fue claro respecto a su presente: “Si hoy el entrenador me dice ‘no te tenemos en cuenta’, seguramente pegue la vuelta”.






