La directora ejecutiva de Leicester Tigers, Andrea Pinchen, aseguró que el futuro de la Premiership Rugby será radicalmente distinto en la próxima década, tras la aprobación del nuevo modelo sin ascensos ni descensos.
A partir de la próxima temporada, la liga inglesa adoptará un sistema de franquicias con el objetivo de generar mayor estabilidad económica y atraer inversores, una decisión que ha generado debate dentro del rugby británico.
“Dentro de otros 10 años, creo que será irreconocible”, afirmó Pinchen en diálogo con BBC Radio Leicester. “Es una sensación muy emocionante, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer”.
Inversión y cambio de paradigma
El nuevo esquema busca ofrecer previsibilidad a potenciales inversores, eliminando el riesgo del descenso, un factor que históricamente condicionó el ingreso de capitales al rugby de clubes.
En ese contexto, varios equipos ya han captado la atención de grandes grupos económicos. Exeter Chiefs, por ejemplo, sumó el interés de propietarios vinculados al fútbol inglés, mientras que Newcastle Falcons fue adquirido por el gigante Red Bull en 2025.
Por su parte, Bath Rugby incorporó como copropietario al empresario James Dyson, quien realizó una importante inversión en el club.
“Que estas multinacionales estén dispuestas a invertir demuestra el potencial de crecimiento que tiene la liga”, destacó Pinchen.
Estabilidad vs. competitividad
La eliminación del descenso ha generado opiniones divididas. Mientras algunos cuestionan la pérdida de competitividad, desde los clubes consideran que la estabilidad es clave para el desarrollo a largo plazo.
“Entiendo a quienes preguntan dónde está el riesgo, pero este período de estabilidad es fundamental para que los inversores entren y el deporte crezca”, explicó la dirigente.
El presente de Leicester
En el plano institucional, Pinchen remarcó que Leicester Tigers cuenta con el respaldo de sus principales accionistas, entre ellos Tom Scott y Peter Tom, lo que posiciona al club en una situación sólida de cara al futuro.
Si bien reconoció que existen conversaciones abiertas con potenciales inversores, aclaró que no están en la búsqueda activa de capital externo.
“Lo importante es que estamos aquí a largo plazo y no dependemos de una sola persona”, subrayó.
El desafío financiero
A nivel económico, Leicester registró pérdidas antes de impuestos por 5,3 millones de libras en la temporada 2024/25, superando los 4,4 millones del ejercicio anterior.
Pese a ello, desde el club apuntan a un crecimiento sostenible basado en el desarrollo interno: “Estamos trabajando para ser autosuficientes, invertir en la academia y crecer desde dentro”, señaló Pinchen.
“Lograr la sostenibilidad es un proyecto a largo plazo. No se trata de ganar hoy a costa del mañana, sino de encontrar un equilibrio”, concluyó.







