La Unión Galesa de Rugby (WRU) confirmó oficialmente el plan de reestructuración del rugby profesional masculino en el país. A partir de la temporada 2028/29, el United Rugby Championship (URC) contará con solo tres franquicias galesas, lo que implica la desaparición de uno de los actuales equipos profesionales.
El nuevo modelo estará conformado por una franquicia con sede en Cardiff (capital), otra en el este de Gales y una tercera en el oeste del país. En ese escenario, Cardiff Rugby y Dragons RFC aparecen como los principales candidatos para quedarse con dos de las tres licencias, mientras que Ospreys y Scarlets competirán por el único lugar disponible en la región oeste.
El vicepresidente de la WRU, John Manders, confirmó la decisión y explicó que el objetivo es garantizar la sostenibilidad del rugby profesional galés: «Hemos confirmado que el futuro modelo operativo contará con tres equipos profesionales desde el inicio de la temporada 2028/29 y ahora tenemos un calendario definido para nuestros próximos pasos», afirmó.
Manders sostuvo que la unión ya comenzó a implementar nuevas estructuras para fortalecer el desarrollo de jugadores, mejorar los entornos de alto rendimiento, brindar un respaldo financiero más sólido y optimizar las instalaciones.
«Estamos logrando avances importantes que salvaguardarán el futuro de nuestro deporte, concentrarán recursos y brindarán a nuestros equipos la mejor oportunidad de alcanzar el éxito en todos los niveles», agregó.
Cómo será el proceso
La WRU informó que el nuevo sistema de licencias comenzará a definirse a partir de diciembre de 2026 y deberá quedar resuelto, como fecha límite, al finalizar la temporada 2026/27.
Si Cardiff Rugby y Dragons RFC aceptan las condiciones propuestas por la unión, recibirán las licencias correspondientes a la capital y al este de Gales. La gran incógnita será cuál de los dos históricos equipos del oeste, Ospreys o Scarlets, conservará la tercera y última plaza.
Desde la entidad reconocieron que el proceso generará incertidumbre, especialmente para los clubes involucrados en la disputa por la licencia restante, aunque aseguraron que buscarán avanzar con rapidez para ofrecer estabilidad a jugadores, aficionados, patrocinadores e inversores.
Un cambio para garantizar la sostenibilidad
La WRU recordó que los cuatro equipos actuales acordaron recientemente el nuevo Acuerdo de Rugby Profesional 2025 (PRA25), que garantiza estabilidad hasta 2028. Durante ese período se trabajará en el diseño del nuevo modelo financiero y de licencias que sustentará el rugby profesional galés a largo plazo.
Tras la ventana internacional de noviembre, la unión reunirá a dirigentes de las cuatro franquicias y a otras partes interesadas para elaborar el nuevo esquema operativo. El objetivo será consensuar un modelo económicamente sostenible, definir las condiciones de las futuras licencias y conocer qué clubes desean formar parte del nuevo proyecto.
De este modo, el rugby galés iniciará una de las transformaciones más importantes de su historia reciente, reduciendo de cuatro a tres sus representantes en el URC con la intención de concentrar recursos y mejorar la competitividad de sus equipos a nivel internacional.







