El entrenador de Sudáfrica negó que el equipo haya intentado sacar ventaja de las reglas durante la derrota ante Australia y aseguró que todo se produjo por una confusión en la comunicación sobre la lesión del segunda línea.
La derrota de los Springboks ante Australia por 42-38, en Perth, dejó uno de los episodios más comentados del partido. El protagonista fue Eben Etzebeth, quien salió del campo tras recibir un golpe en el cuello, regresó algunos minutos después y volvió a abandonar el encuentro en el tramo final.
La situación generó polémica debido a que Sudáfrica ya había utilizado sus ocho reemplazos disponibles. Durante la transmisión surgieron interrogantes sobre si Etzebeth había sido retirado para someterse a una evaluación de conmoción cerebral (HIA), una situación que contempla un tratamiento diferente en materia de sustituciones.
Ante las críticas, Rassie Erasmus negó que los Springboks hayan intentado aprovecharse de las reglas y explicó que todo se originó en una confusión respecto del motivo por el cual Etzebeth abandonó el campo: “Tuvo un golpe en el cuello y pensé que iba a hacerse un HIA. Desde el palco no controlamos para qué sale”, explicó el entrenador sudafricano.
Erasmus señaló que el jugador había sido registrado como lesionado y no bajo el protocolo HIA. Por ese motivo, Sudáfrica no podía incorporar otro jugador en su lugar: “Cuando el médico me dijo que había recibido un golpe en el cuello, pensé que iba a aplicar el protocolo de HIA, y creo que ahí es donde está la confusión. Creo que no lo marcaron como HIA; lo marcaron como lesionado. Entonces, obviamente, no podés poner a otro jugador”, agregó.
El entrenador de los Springboks también consideró que la situación dejó un aprendizaje para todas las partes involucradas, incluidos los árbitros y el propio cuerpo técnico sudafricano.
La polémica durante el partido
El episodio fue cuestionado durante la transmisión y posteriormente generó diferentes críticas en redes sociales. El exjugador de los Wallabies, Morgan Turinui, sostuvo que Etzebeth no debería haber podido regresar al campo si había sido considerado reemplazado.
La controversia se produjo además en un cierre de partido particularmente caótico. Australia terminó jugando con 11 hombres como consecuencia de las tarjetas recibidas, pero logró mantener la ventaja y consiguió una victoria de enorme impacto frente a los bicampeones del mundo.
Más allá de la polémica, Erasmus insistió en que no existió una intención de hacer trampa, sino una confusión en la comunicación sobre la lesión de Etzebeth y la aplicación del protocolo correspondiente.







