El excapitán de Sudáfrica analizó el 50-19 de Nueva Zelanda sobre los Bulls y aseguró que el equipo de Dave Rennie mostró una debilidad que los Springboks buscarán explotar en Ellis Park.
Los All Blacks llegan al primer enfrentamiento de la serie ante los Springboks con una contundente victoria por 50-19 sobre los Bulls, pero no todo fueron elogios para el seleccionado neozelandés.
Victor Matfield, excapitán de Sudáfrica y campeón del mundo en 2007, analizó el encuentro y aseguró haber detectado una señal que podría resultar clave para el equipo dirigido por Rassie Erasmus: la vulnerabilidad de los All Blacks cuando son sometidos a una fuerte presión física.
Nueva Zelanda tuvo una primera mitad prácticamente perfecta en Loftus Versfeld. El seleccionado visitante se fue al descanso con una ventaja de 24-0 y mostró velocidad, precisión y contundencia, especialmente en el juego de transición.
Sin embargo, Matfield observó un cambio durante el segundo tiempo, cuando los Bulls comenzaron a ejercer mayor presión sobre los neozelandeses.
“Hubo un momento en la segunda mitad en el que pensé que los Springboks analizarían la situación y pensarían: si realmente presionamos, si mostramos intensidad física y los mantenemos en su campo, se verán vulnerables”.
Para el exsegunda línea, esa situación puede ser una de las claves del primer Test ante Sudáfrica, que se disputará en Ellis Park.
Elogios para los All Blacks
Más allá de su advertencia, Matfield también destacó varios aspectos positivos del conjunto de Dave Rennie: “Creo que se ven bien. Creo que son realmente peligrosos en el juego de transición en este momento. Son como los All Blacks de antaño”, sostuvo.
Entre los jugadores que más lo impresionaron mencionó a Anton Segner, quien tuvo una destacada actuación ante los Bulls pese a no ser un jugador que Matfield conociera demasiado antes del encuentro.
También tuvo palabras especialmente elogiosas para Rieko Ioane, quien volvió a desempeñarse como centro y dejó una muy buena impresión.
“Rieko Ioane me pareció excepcional contra los Bulls. Sigo pensando que el número 13 es su posición. Se veía ágil, se veía rápido y cada vez que tocaba el balón parecía realmente peligroso”, afirmó.
La presión física, la apuesta de los Springboks
Matfield considera que Sudáfrica puede encontrar una vía para incomodar a los All Blacks si consigue trasladar el partido a un escenario de mayor intensidad y presión territorial.
El 50-19 ante los Bulls dejó en claro el potencial ofensivo de Nueva Zelanda, pero también ofreció algunos indicios que los Springboks intentarán estudiar antes del primer Test.
“En la primera mitad pensé que los All Blacks estuvieron geniales. Y luego, en la segunda mitad, una vez que los Bulls comenzaron a presionar un poco, vi algo que me ilusiona para el sábado”, concluyó Matfield.
El duelo en Ellis Park promete ser un choque de estilos y, especialmente, de enorme intensidad física. Para Sudáfrica, la misión será evitar que los All Blacks puedan explotar su velocidad en transición y, al mismo tiempo, llevarlos a un terreno donde la presión y el contacto sean protagonistas.







