El head coach de Italia, Gonzalo Quesada, declaró como testigo designado por la familia en el juicio por el asesinato de su amigo Federico Martín Aramburú y expresó su deseo de que se haga justicia y que, una vez finalizado el proceso, permanezca el recuerdo de quien definió como “un gran ser humano”.
En declaraciones a La Nación, Quesada fue contundente al referirse al crimen: “Lo más importante para mí es que se confirme que a Fede le metieron diez tiros y le provocaron la muerte en una pelea donde no estaba armado, donde lo fueron a buscar después de que se habían separado de una primera pelea casi anecdótica. Que el castigo sea en relación con la verdad, con cómo fue asesinado”.
El ex Puma también puso el foco en el legado que Aramburú dejó en sus hijos, Trini, Justi y Santi.
“Que el nombre de Fede quede muy en alto como alguien que defendió los valores más importantes de la humanidad. Era una persona alegre, que transmitía una energía positiva impresionante, un tipo que era corajudo, que era valiente, que tenía huevos, que era responsable”, sostuvo.
Y agregó: “Que se cierre este juicio para que lo único que quede es el legado de la gran persona, el gran ser humano que era Fede Martín Aramburú”.
Quesada debía encontrarse con Aramburú y otros excompañeros de Los Pumas la noche del crimen, pero obligaciones vinculadas a su trabajo en Stade Français se lo impidieron.
Con esa circunstancia todavía presente, dejó una de las frases más impactantes de su testimonio: “Si hubiese estado con él en ese momento, por ahí habría terminado como él”.







