Desde el inicio del encuentro se veía venir un trámite parejo, ya que el local no lograba imponer condiciones a pesar de contar con mayor jerarquía entre sus individualidades.
Archie Griffin fue el encargado de abrir la cuenta con un try a pura potencia, pero rápidamente respondió Ben Gunter con una buena corrida.
La etapa inicial iba a tener esta tendencia. Gales sacaba ventaja, pero los asiáticos ponían el resultado empatado. Así se dio con un try de Josh Adams, mientras que del otro lado, apoyó Warner Dearns.
El descanso estaba al caer con paridad, pero apreció Louis Rees-Zammit para definir por la punta. El Dragón se iba al entretiempo 21-14 arriba.
Ya en el complemento, Adams volvía a marcar para estirar la cuenta. Parecía que los europeos tenían controlado el partido, pero a falta de 5 minutos, Kenta Fukuda descontó y le puso suspenso al cierre.
Desde ahí hasta el pitazo, Japón intentó por todos lados y puso en aprietos a Gales, que logró resistir y terminó festejando una victoria que dejó más dudas que certezas.







