Pau podría sacudir el mercado de fichajes con una apuesta tan inesperada como ambiciosa: el posible arribo de Aaron Smith, histórico medio scrum de los All Blacks. Con 37 años y 125 tests internacionales, el neozelandés aparece en la órbita del club francés como potencial reemplazo de Dan Robson, quien dejará Pau para continuar su carrera en Gloucester.
En Béarn, la experiencia indica que nunca hay que descartar nada cuando se trata de figuras neozelandesas. El club ya supo contar con nombres de peso como Conrad Smith, Colin Slade y, más recientemente, Sam Whitelock, y ahora habría puesto sus ojos en otro ícono del rugby mundial.
Según informó Sud Ouest, Aaron Smith figura entre los candidatos que maneja la dirigencia de Pau para reforzar la conducción del equipo. El perfil encaja con lo que busca la Section Paloise: un jugador de jerarquía internacional que pueda complementarse con Thibault Daubagna y acompañar el desarrollo del joven Thomas Souverbie en la posición de medio scrum.
El rumor tomó aún más fuerza en las últimas horas a partir de un detalle que no pasó inadvertido en redes sociales: Smith comenzó a seguir en Instagram a la cuenta oficial del club, además de hacerlo con jugadores vinculados a la institución como Siate Tokolahi, Luke Whitelock y Julián Montoya.
La gran incógnita pasa por el presente del hombre apodado “Nugget”. Tras el Mundial de Francia 2023, Smith se trasladó al rugby japonés para jugar en Toyota Verblitz, donde hasta el momento disputó cinco partidos. Si bien su trayectoria es incuestionable, la pregunta lógica es cuál es su nivel actual y cuánto podría aportar en la exigente Top 14.
Desde el club, el mensaje es de cautela. El director general de la Section Paloise, Pierre Lahore, explicó en declaraciones a La République des Pyrénées que la institución se tomará el tiempo necesario para definir el próximo paso en la posición, buscando un equilibrio entre experiencia y proyección, junto a Daubagna y Souverbie.
¿Un movimiento imposible o el próximo gran golpe del mercado francés? En Pau, la historia reciente invita a pensar que lo improbable también puede volverse realidad.








