El cuarto capítulo de “La mayor rivalidad del rugby” tendrá un fuerte impacto económico para Sudáfrica y Nueva Zelanda. Según medios sudafricanos, cada unión podría embolsar unos 90 millones de rands (5.581.035 USD) adicionales por llevar el Test a Estados Unidos.
Los Springboks y los All Blacks no solo se jugarán el orgullo y el resultado deportivo este sábado en Baltimore. El cuarto partido de la serie “La mayor rivalidad del rugby” también representará un importante negocio para las uniones de Sudáfrica y Nueva Zelanda.
Según informó Daily Maverick, SA Rugby y NZ Rugby recibirían alrededor de 90 millones de rands adicionales cada una por disputar el encuentro en el M&T Bank Stadium de Baltimore, en lugar de hacerlo en Sudáfrica.
El estadio, casa de los Baltimore Ravens de la NFL, tiene capacidad para unas 71.000 personas, lo que convierte al encuentro en una oportunidad comercial de enorme magnitud para ambos países.
Un negocio mucho mayor que en Sudáfrica
Los tres primeros partidos de la serie, disputados en Johannesburgo y Ciudad del Cabo, habrían generado entre 60 y 80 millones de rands por partido para cada una de las partes involucradas.
Baltimore, sin embargo, ofrece una ecuación económica considerablemente más favorable.
Los precios de las entradas reflejan el atractivo del evento. En las tribunas superiores, los tickets se ubicaron entre 112 y 145 dólares —aproximadamente entre 1.792 y 2.320 rands—, mientras que en las tribunas inferiores oscilaron entre 191 y 450 dólares (3.050 a 7.200 rands).
Para las ubicaciones VIP y suites, los precios llegaron hasta los 1.792 dólares, unos 28.672 rands.
A esta recaudación se suma, según los reportes, una contribución económica de World Rugby, que viene impulsando la presencia de las principales potencias del rugby internacional en Estados Unidos como parte de la estrategia de expansión del deporte de cara a la Copa del Mundo de 2031.
Estados Unidos, una apuesta estratégica
El acuerdo para llevar el partido a Baltimore fue finalmente alcanzado gracias a la empresa australiana de organización de eventos y giras TEG, que consiguió cerrar la operación para utilizar el M&T Bank Stadium.
Pero detrás de la decisión no hubo solamente una cuestión deportiva.
Antes del inicio de la gira, el director ejecutivo de SA Rugby, Rian Oberholzer, fue contundente al explicar los motivos económicos que llevaron a trasladar el cuarto Test fuera de Sudáfrica: “Este partido siempre consistió en encontrar una opción que nos permitiera obtener el mayor beneficio económico posible”, señaló Oberholzer a SA Rugby.
El dirigente también destacó la necesidad de fortalecer las finanzas de la South African Rugby Union (SARU) y ampliar el alcance internacional de la marca Springboks: “En SA Rugby, es fundamental que sigamos trabajando en nuestra estabilidad financiera. Para ello, tenemos que expandir nuestra marca más allá de Sudáfrica.”
En ese sentido, Estados Unidos aparece como un mercado prioritario. Sudáfrica ya cuenta con una importante base de aficionados en Londres, pero la mirada está puesta ahora en el crecimiento dentro del mercado estadounidense, especialmente pensando en la Copa del Mundo de 2031.
Ganar ahora para afrontar 2027
La cuestión económica adquiere todavía mayor relevancia si se tiene en cuenta el calendario internacional de 2027, año en el que se disputará la próxima Copa del Mundo.
Oberholzer explicó que Sudáfrica tendrá solamente tres partidos internacionales en casa durante esa temporada, algo que tendrá impacto directo sobre los ingresos provenientes de patrocinadores y derechos de televisión.
“Tenemos que ganar la mayor cantidad de dinero posible con esta temporada 2026 y esta serie para que nosotros y Nueva Zelanda podamos tener un pequeño margen de maniobra de cara a 2027”, explicó.
Así, el Test de Baltimore representa mucho más que un partido fuera de casa para los Springboks. Es una operación comercial estratégica que podría dejar unos 90 millones de rands extra en las arcas de SA Rugby y, al mismo tiempo, servir como plataforma para hacer crecer la marca del rugby sudafricano en uno de los mercados deportivos más grandes del mundo.
Este sábado, en Baltimore, habrá una batalla por el triunfo. Pero detrás de los 80 minutos también se juega un partido de varios millones.
www.sarugbymag.co.za







