El head coach de los All Blacks, Dave Rennie, confirmó que Nueva Zelanda planea utilizar una conformación 6-2 en el banco de suplentes durante la gira por Sudáfrica, en el marco del Rugby’s Greatest Rivalry. La decisión sigue la tendencia instalada por la «Bomb Squad» de los Springboks, aunque el entrenador descartó, por el momento, la posibilidad de implementar un 7-1.
En conferencia de prensa, Rennie explicó que el cuerpo técnico ya definió gran parte de la planificación para los primeros compromisos de la gira y adelantó que uno de los encuentros provinciales servirá para poner en práctica esta variante.
«Hemos hablado de muchas cosas. También hemos elegido los equipos para los primeros cuatro partidos en Sudáfrica. Hemos pensado mucho en dónde queremos ver a los jugadores, y todos tendrán la oportunidad de jugar en esa primera semana. Ciertamente hemos hablado de divisiones 6-2, y el plan es hacer una de esas en Sudáfrica en uno de los partidos provinciales. No creo que Neil Barnes se entusiasme con un 4-4, pero definitivamente con un 6-2. Tenemos la versatilidad. Creemos que podemos hacerlo», señaló el entrenador.
Además, Rennie justificó la decisión de seguir utilizando a Tupou Vaa’í como ala, una apuesta que busca darle mayor fortaleza física al pack neozelandés frente a rivales de gran porte.
«Nos da un lineout más grande, un pack más grande. Sentimos que tiene el conjunto de habilidades que se adapta a lo que queremos y estamos ansiosos por darle otra oportunidad allí. Nos vamos a enfrentar a packs grandes durante todo el año, y es lo suficientemente atlético para jugar como tercera línea, pero también es un muy buen forward de lineout y nos da otra opción fuerte allí», explicó.
Con esta decisión, los All Blacks se preparan para enfrentar el poderío físico de Sudáfrica con una estrategia similar a la que los Springboks han convertido en una de sus principales fortalezas en los últimos años.







