El entrenador de los All Blacks, Dave Rennie, volvió a manifestar su preocupación por la influencia del TMO tras la victoria de Nueva Zelanda frente a Italia por el Nations Championship. Si bien aclaró sus declaraciones realizadas inmediatamente después del encuentro, insistió en que World Rugby debe trabajar para agilizar el proceso de revisión y evitar que el juego pierda continuidad.
Luego del partido, Rennie había cuestionado la cantidad de intervenciones del árbitro de vídeo, al considerar que las constantes revisiones afectaron el desarrollo del encuentro.
En la conferencia de prensa del lunes, el técnico explicó que el principal desafío pasa por la coordinación entre los integrantes del equipo arbitral, integrado por oficiales de distintas nacionalidades.
«Cuando tienes un equipo de cuatro personas, lo ideal es que trabajen mucho juntos y desarrollen confianza entre ellos. Ese es probablemente el gran reto», señaló.
Aun así, dejó en claro que no cuestiona la intención de acertar en las decisiones, sino el tiempo que demanda el proceso: «Todos queremos que se tomen las decisiones correctas, pero hubo muchas interrupciones porque existió demasiado diálogo y pareció que se tardó demasiado en llegar a la decisión adecuada. Hay trabajo por hacer en ese aspecto», afirmó.
Rennie también reconoció que una de las intervenciones del TMO terminó beneficiando a su equipo, ya que permitió revertir la tarjeta amarilla mostrada a Ruben Love durante el encuentro.
Por otra parte, el entrenador neozelandés apuntó contra algunas acciones de Italia para frenar el ritmo del partido. Según explicó, los europeos utilizaron distintas maniobras en los line-outs para impedir que los All Blacks jugaran con rapidez, una situación que aseguró será comunicada a las autoridades correspondientes.
Más allá de la victoria, Rennie considera que tanto el funcionamiento del TMO como algunos aspectos del arbitraje todavía pueden perfeccionarse para favorecer un juego más dinámico y con menos interrupciones.







