Nueva Zelanda se impuso ante Sudáfrica por 33-16 en Johannesburgo y quedó al frente de la serie Rugby’s Greatest Rivalry. Sin embargo, la victoria dejó nuevas preocupaciones para Dave Rennie, que deberá volver a modificar su plantel por las lesiones sufridas durante el encuentro.
La seguidilla de bajas continúa siendo uno de los principales problemas de los All Blacks durante la gira. George Bell, Billy Proctor, Caleb Clarke y Ollie Norris ya habían quedado fuera de la convocatoria por diferentes lesiones, mientras que Richie Mo’unga, Bradley Slater y Noah Hotham se incorporaron posteriormente como reemplazos.
Tras el triunfo ante los Springboks, se confirmó que Ethan de Groot y Josh Lord se encuentran siguiendo los protocolos correspondientes por conmoción cerebral y no estarán disponibles para los próximos compromisos.
Ante este escenario, Rennie convocó a dos nuevos jugadores: Ofa Tu’ungafasi y Jamie Hannah, quienes viajarán a Sudáfrica y tienen previsto arribar este lunes.
Tu’ungafasi, de 34 años, es un experimentado pilar derecho que acumula 68 partidos con la camiseta de Nueva Zelanda desde su debut internacional en 2016. Será, además, su primera convocatoria a los All Blacks bajo la conducción de Rennie.
Hannah, en tanto, tiene 23 años y se desempeña como segunda línea. El jugador volverá a integrar el plantel neozelandés después de su debut internacional en julio, durante el Nations Championship, cuando ingresó como suplente en la victoria frente a Francia.
Las bajas no terminan allí. Anton Segner fue descartado a último momento para el encuentro disputado en Johannesburgo, mientras que Cortez Ratima permanece en duda debido a una lesión en la rodilla sufrida la semana pasada ante los Bulls.
Los All Blacks deberán afrontar ahora un nuevo compromiso el próximo martes 25 de agosto frente a Lions, antes de volver a medirse con Sudáfrica el sábado 29 de agosto en Ciudad del Cabo, en el segundo test de la serie.
Con un plantel cada vez más condicionado por las lesiones, Rennie tendrá el desafío de sostener el rendimiento de un equipo que acaba de dar un golpe importante ante los campeones del mundo.







