El scrum ha sido históricamente una de las principales cartas de presentación del rugby argentino. Una identidad construida durante décadas a partir de la técnica, la fortaleza y, especialmente, la capacidad de los forwards argentinos para enfrentar a packs de mayor tamaño y peso.
En una entrevista con Rugbeat, el ex pilar de Los Pumas Federico Méndez repasó la importancia que tuvo el scrum en la historia del rugby argentino, analizó las razones por las que esa formación perdió protagonismo en los últimos años y planteó la necesidad de recuperar una herramienta que considera fundamental de cara al Mundial 2027.
Para Méndez, el scrum no es solamente una formación del juego, sino una parte esencial de la identidad del rugby argentino: “El scrum ha sido históricamente muy importante para la cultura rugbística argentina, está inmerso en el ADN de todo el rugby argentino porque fue durante mucho tiempo nuestra carta de presentación en el mundo”.
El empuje coordinado, una marca registrada del rugby argentino
Durante la entrevista, Méndez destacó especialmente el trabajo desarrollado por Catamarco Campo, a quien atribuyó un papel fundamental en la evolución de la técnica del scrum argentino.
Según explicó, Campo, ingeniero de profesión, desarrolló lo que se conoció como Scrum Empuje Coordinado, una metodología que también fue identificada en el exterior como “la bajadita”.
“Sin duda es la mejor técnica de scrum que ha existido y que existe hoy porque llevó del papel y el lápiz pasando por todos los condicionamientos fisiológicos y de músculos a coordinar un empuje en el mismo momento hacia el mismo vector de energía”.
Para el ex Puma, esa coordinación permitió durante muchos años que los equipos argentinos pudieran competir y dominar a delanteras que contaban con mayor peso y volumen físico: “Durante muchos años nosotros siempre jugando contra packs más grandes, de más pesados, podíamos dominarlos fácilmente utilizando la técnica”.
Técnica y fuerza: las claves para recuperar el scrum
Uno de los conceptos centrales planteados por Méndez es que la recuperación del scrum argentino no debería estar basada exclusivamente en sumar kilos o jugadores más fuertes.
El ex primera línea considera que la técnica debe ocupar nuevamente un lugar central, acompañada por una preparación física que permita sostener el rendimiento durante los 80 minutos: “La técnica es clave para mejorar el rendimiento y reducir el desgaste durante los scrums. Prefiero jugadores fuertes y técnicos porque pueden sostener el rendimiento a lo largo del partido”.
La combinación entre fuerza, técnica y coordinación aparece así como uno de los puntos sobre los que, según Méndez, debería trabajarse para recuperar el protagonismo que históricamente tuvo el scrum argentino.
¿Qué busca Los Pumas con un scrum dominante?
Más allá del valor simbólico y cultural, Méndez también puso el foco en la importancia estratégica que tiene el scrum dentro de un partido.
El objetivo, explicó, comienza por asegurar la propia posesión y evitar infracciones, pero puede ir mucho más allá: “Buscamos asegurar nuestra pelota, evitar penales y generar ventajas sobre el rival”.
En ese sentido, un scrum dominante puede transformarse en una fuente directa de puntos, pero también generar un impacto psicológico sobre el adversario.
“Para Los Pumas, dominar el scrum puede aportar puntos y una importante ventaja psicológica”.
Federico Méndez: “Es el mejor equipo de Los Pumas que he visto”
Al analizar el presente del seleccionado argentino, Méndez fue contundente al valorar el trabajo realizado por el equipo conducido por Felipe Contepomi.
“Creo que es el mejor equipo de Los Pumas que he visto”.
Sin embargo, dentro de ese análisis también identificó al scrum como uno de los aspectos que todavía presenta margen de crecimiento.
Para el ex Puma, el rendimiento de la formación ha sido irregular, pero existe un potencial importante si se logra recuperar la técnica y, fundamentalmente, el empuje coordinado.
“El scrum ha sido irregular, pero con técnica y empuje coordinado podría mejorar entre un 30 y 40%. Hay mucho margen para mejorarlo”.
La afirmación abre un debate sobre cuánto puede crecer Los Pumas si consiguen recuperar una de las armas que históricamente les permitió competir de igual a igual contra las principales potencias del rugby mundial.
El desafío de cara al Mundial 2027
Con el Mundial de Rugby 2027 como horizonte, la recuperación del scrum aparece para Méndez como una oportunidad concreta para incrementar el potencial del seleccionado argentino.
El ex primera línea también valoró la decisión de trabajar específicamente sobre esta formación y destacó la capacidad de Felipe Contepomi para identificar las áreas en las que el equipo todavía puede evolucionar.
“Felipe es muy capaz y, para mí, el mejor entrenador de Los Pumas de la historia”.
Méndez consideró que el entrenador argentino entiende que el scrum constituye uno de los sectores donde Los Pumas tienen mayor margen de crecimiento.
“Identifica que el scrum es uno de los aspectos donde más puede mejorar el equipo y, si lo logra, tendrá más posibilidades de llegar al próximo RWC”.
Recuperar una identidad histórica
El debate sobre el scrum excede, entonces, una cuestión meramente técnica. Para Federico Méndez, recuperar el empuje coordinado significa también recuperar una parte de la identidad que durante décadas distinguió al rugby argentino en el escenario internacional.
Los Pumas cuentan con un equipo que, según el ex pilar, atraviesa uno de los mejores momentos de su historia, pero todavía tiene herramientas para seguir creciendo. Y entre ellas aparece una formación que supo convertirse en símbolo del rugby argentino.
De cara al Rugby World Cup 2027, recuperar la solidez del scrum podría representar mucho más que ganar metros en una formación: puede significar volver a transformar una vieja fortaleza argentina en una ventaja competitiva frente a los mejores equipos del mundo.







