Francia confirmó la calidad de su recambio al imponerse por 33-19 sobre Inglaterra XV en Vannes, en un encuentro amistoso de preparación para la ventana internacional de julio. Después de un comienzo prometedor de los dirigidos por Steve Borthwick, el conjunto local tomó el control del juego y terminó construyendo una victoria merecida gracias a su mayor cohesión y eficacia.
El partido arrancó de manera ideal para Inglaterra. Antes de cumplirse el primer minuto de juego, una gran acción colectiva encontró a Cadan Murley sobre la punta para apoyar el primer try de la tarde. La jugada nació de una potente intervención de Seb Atkinson y continuó con una rápida circulación de pelota que terminó desarticulando la defensa francesa.
Sin embargo, el impacto inicial no alteró los planes del dueño de casa. Francia comenzó a imponer su dinámica, moviendo la pelota con velocidad y atacando los espacios con confianza. Esa superioridad se reflejó rápidamente en el marcador con los tries de Nicolas Depoortere y Gregoire Arfeuil, que dieron vuelta el resultado y permitieron a los locales pasar al frente.
A pesar de algunas imprecisiones lógicas en un equipo con numerosas ausencias y nuevas combinaciones, Inglaterra logró mantenerse en partido. Noah Caluori mostró destellos interesantes por el sector externo y Marcus Smith volvió a demostrar su capacidad para generar desequilibrio. Justamente el back inglés apoyó un try cerca del descanso para dejar el marcador 14-12 y mantener abiertas las expectativas de cara al complemento.
Pero la ilusión visitante duró poco.
Apenas iniciado el segundo tiempo, Francia golpeó dos veces en rápida sucesión. Primero fue Nolann Le Garrec quien encontró el camino al ingoal, mientras que pocos minutos después Antoine Hastoy culminó una acción colectiva de gran factura para ampliar diferencias.
A partir de allí, Inglaterra nunca logró recuperar el control del encuentro. Los problemas en las formaciones fijas, especialmente en el line-out, y algunas desatenciones defensivas fueron aprovechados por un equipo francés que mantuvo la intensidad durante los ochenta minutos.
La sentencia llegó en el tramo final cuando Baptiste Jauneau rompió por el centro de la defensa inglesa y asistió a Fabien Brau-Boirie para un try que dejó el resultado prácticamente definido.
Sobre el cierre, Max Ojomoh descontó para Inglaterra tras una inteligente asistencia de George Ford, pero el marcador ya reflejaba con claridad lo ocurrido durante gran parte de la tarde en Vannes.
Más allá de la derrota, Inglaterra podrá rescatar algunas actuaciones individuales positivas, especialmente las de Murley, Caluori, Ted Hill y el ingreso del medio scrum Raffi Quirke. Sin embargo, el equipo de Borthwick sabe que deberá elevar considerablemente su nivel de cara a una exigente gira que comenzará el 4 de julio frente a Sudáfrica en Johannesburgo y continuará con los compromisos ante Fiji y Los Pumas.
Francia, en cambio, dejó una señal contundente. Aun sin contar con varios de sus habituales internacionales afectados a las instancias decisivas del Top 14, mostró profundidad, talento y un sistema de juego capaz de sostener su competitividad independientemente de los nombres.
Formaciones
Francia XV: Attissogbe; Ambadiang, Depoortere, Moefana, Arfeuil; Hastoy, Le Garrec; Poirot, Lamothe, Falatea, Guillard (c), Staniforth, Matiu, Capilla, Gazzotti
Suplentes: Massa, Wardi, Montagne, Palu, Tixeront, Jauneau, Desperes, Brau-Boirie
Tries: Depoortere, Arfeuil, Le Garrec, Hastoy, Brau-Boirie
Conv: Hastoy (4), Desperes
Inglaterra XV: M Smith; Caluori, Ojomoh, S Atkinson, Murley; Ford, Randall; Opoku-Fordjour, Dan, Kloska, Ewels, Martin, Hill, Curry, Dombrandt.
Suplentes: Blamire, Obano, Sela, Isiekwe, Kenningham, Quirke, Janse van Rensburg, Radwan.
Tries: Murley, M Smith, Ojomoh
Con: Ford 2







