Una escena insólita y pocas veces vista en el rugby se produjo durante el partido entre Australia y Sudáfrica, por el Rugby Championship. El árbitro italiano Andrea Piardi tuvo que recurrir a un teléfono celular para comunicarse con el TMO en pleno encuentro.
La situación ocurrió a los 69 minutos, cuando Sudáfrica perdía 42-17 y disponía de un scrum a cinco metros del ingoal australiano.
Los Springboks dominaron la formación, pero luego se produjo un error en el manejo de la pelota. El medio scrum Morne van den Berg tomó la pelota y se lanzó hacia el ingoal. Sin embargo, Piardi no pudo determinar si la pelota había sido apoyada correctamente y decidió consultar al TMO para revisar la jugada.
El problema fue que el árbitro no logró comunicarse con su asistente de video. Ante la imposibilidad de establecer contacto por el sistema habitual, un asistente ingresó al campo y le entregó un teléfono inteligente al árbitro italiano.
La imagen rápidamente se convirtió en una de las postales más llamativas de la jornada: Andrea Piardi, en pleno campo de juego, realizando una llamada telefónica para poder comunicarse con el TMO.
Finalmente, tras la revisión de la jugada, el try de van den Berg fue anulado. Sudáfrica tuvo una nueva oportunidad en la melé posterior y consiguió igualmente apoyar la pelota en el ingoal australiano.
Más allá de la resolución de la jugada, el episodio protagonizado por Piardi dejó una imagen que difícilmente pase inadvertida: un árbitro utilizando un teléfono celular durante un partido para poder comunicarse con el TMO.
Una situación insólita que seguramente quedará entre las escenas más curiosas del rugby internacional.







