Jordie Barrett cree que el principal reto de los All Blacks en el inicio del ciclo de Dave Rennie será construir una identidad propia y evitar que el seleccionado dependa de un estilo de juego asociado a una sola franquicia.
Tras el título de los Hurricanes en el Super Rugby Pacific 2026, muchos consideran que Nueva Zelanda debería tomar como referencia el modelo del equipo de Wellington. Sin embargo, Barrett sostuvo que el éxito de los All Blacks pasa por combinar lo mejor de las cinco franquicias.
«Los Crusaders dominaron el Super Rugby durante mucho tiempo y eso hizo que muchos jugadores y entrenadores llegaran a los All Blacks. A veces terminabas jugando un poco al estilo de los Crusaders», explicó el centro.
Ahora, con Dave Rennie al mando y una fuerte presencia de jugadores de los Hurricanes en la convocatoria, Barrett entiende que el desafío será integrar diferentes ideas en un tiempo muy reducido.
«Lo mejor está en mezclar todo: aspectos defensivos de los Hurricanes, el trabajo en los rucks de los Chiefs y algunas de las estructuras de juego de los Crusaders. El reto es lograr que todo funcione rápido porque apenas tienes unos diez días antes de tu primer Test», afirmó.
Los All Blacks debutarán ante Francia el próximo fin de semana y Barrett aparece como una de las piezas centrales de un equipo que busca definir su nueva identidad.







