Juan Cruz Mallía atraviesa la etapa final de su recuperación tras la rotura de ligamentos cruzados sufrida en noviembre pasado ante un tackle de Tom Curry y, en una entrevista con La Nación, destacó tanto el apoyo recibido en Stade Toulousain como la evolución que experimentó Los Pumas en los últimos años.
El back cordobés repasó cómo fue el proceso de rehabilitación tras la operación: “El 8 de mayo se cumplieron 5 meses. El primer mes lo hice en el hospital donde me operé y en el club; luego alterné entre el club y Argentina. A los 3 meses y medio fui a Capbreton, donde volví a correr y coincidí con Lucio Sordoni y Tomás Lezana”.
Además, valoró el acompañamiento de Toulouse durante todo el proceso: “El club entiende que en recuperaciones largas es mejor cambiar de entorno, con distintos centros, entrenamientos y voces”.
Mallía también reveló que mantuvo contacto con Curry después de la lesión sufrida en el encuentro de noviembre: “Él vino a verme, me pidió disculpas y dijo que no tuvo intención de lesionarme. Unas semanas después me volvió a escribir por las redes y reiteró sus disculpas; las acepté y le dije que entendía la situación, que son cosas del rugby”.
Sobre lo ocurrido tras el partido, aclaró: “No tengo idea de lo que pasó en el túnel, porque no lo vi; yo estaba con mis familiares y gente del club en la tribuna”.
En otro tramo de la entrevista, el jugador analizó el crecimiento de Los Pumas y el cambio de mentalidad del seleccionado argentino: “Yo creo que la mentalidad cambió un montón. Hoy consideramos que si hacemos lo que practicamos en la semana, somos un equipo muy peligroso tanto en ataque como en defensa”.
Y agregó: “Creo que ya no existe eso de las victorias heroicas que sucedían, sino que ahora tenemos una consistencia mucho más grande. En todos los partidos que salimos a jugar estamos en condiciones de ganar. Hoy en día Los Pumas entran a la cancha y todo el mundo confía en que podemos ganarle a cualquiera”.
Por último, el back argentino reconoció que el exigente calendario internacional le pasó factura tras la Copa del Mundo: “Fue entre fines de 2024 y principios de 2025. Veníamos del RWC y no frenamos en todo el año; no me sentía bien y todo era cuesta arriba”.
Según explicó, desde Toulouse detectaron ese desgaste y le recomendaron detenerse: “Me dijeron que no me veían bien, les conté que estaba agotado y me dieron 2 semanas para descansar. Volví recargado y eso me ayudó a encarar el 2025”.







