El ex capitán de los All Blacks, Kieran Read, reveló cómo vivió la enorme responsabilidad de liderar al seleccionado de Nueva Zelanda y aseguró que, por la carga mental que implica el puesto, ser capitán del equipo se asemeja a ocupar el cargo de Primer Ministro del país.
En una entrevista concedida a L’Équipe, el tercera línea, campeón del mundo en 2011 y 2015, habló sobre el liderazgo, la presión, la soledad que acompaña al rol y las herramientas que utilizó para mantenerse enfocado en los momentos más exigentes.
«Representás a toda una nación»
Read explicó que portar la cinta de capitán de los All Blacks va mucho más allá del rugby: «Capitán de los All Blacks, en términos de carga mental, se parece al puesto de Primer Ministro: no solo representás a un equipo, sino a toda una nación».
El ex forward recordó que asumió el liderazgo a los 30 años, después de haber aprendido durante años junto a uno de los mejores capitanes de la historia: «Richie McCaw nos confió que tardó tres años en sentirse cómodo como capitán. Yo asumí a los 30 años y ya había aprendido mucho de él. Lo mejor es ser uno mismo y trabajar para fortalecer el vínculo con los compañeros».
Además, destacó el desgaste invisible que implica conducir a un grupo de alto rendimiento: «La responsabilidad de un líder es enorme: consumís energía mental adicional, repasás discursos, buscás soluciones y, por la noche, el cuerpo descansa pero la mente hierve».
La soledad del liderazgo
Read también se refirió al lado menos visible de la capitanía y reconoció que el puesto puede resultar solitario: «Puede ser solitario, pero hay que evitar que afecte a largo plazo. El capitán se mueve entre jugadores y entrenadores, y debe aceptar cierta pérdida de sí mismo para pensar en el grupo».
Sin embargo, aseguró que el liderazgo no es una condición innata, sino una habilidad que se desarrolla con el tiempo: «El liderazgo se aprende: a los 22 años cometía errores, pero con el tiempo y la experiencia, se vuelve más orgánico. No se puede ser un buen líder sin conocerse a uno mismo con honestidad».
Cómo manejaba la presión en pleno partido
El ex capitán neozelandés también reveló una técnica personal que utilizaba cuando el equipo atravesaba momentos complicados durante un encuentro: «Cuando el equipo recibía un try, usaba los 10 o 20 segundos antes de la reanudación para respirar, hablarme a mí mismo por mi nombre y mirar a las esquinas del estadio para tomar perspectiva».
Incluso recordó una situación vivida frente a Australia en 2017, donde eligió transmitir seguridad al grupo en un momento decisivo: «Les dije a los chicos lo que iba a pasar y sucedió. A veces, el líder debe estar convencido y proyectar confianza, aunque no sea del todo seguro».
Las declaraciones de Kieran Read ofrecen una mirada poco habitual sobre lo que significa liderar a los All Blacks, un equipo cuya exigencia deportiva y simbólica trasciende el campo de juego. Para el ex capitán, la clave no pasa por aparentar perfección, sino por conocerse a uno mismo, construir confianza con el grupo y aprender a gestionar una presión que, muchas veces, continúa incluso después del pitazo final.







