La Welsh Rugby Union prevé ingresos cercanos a £110 millones, aunque por debajo de sus proyecciones, y reconoce que no puede sostener el actual nivel de inversión en el rugby profesional.
La Welsh Rugby Union (WRU) atraviesa un proceso de ajuste económico. Según informó WalesOnline, la entidad espera cerrar su último ejercicio con ingresos de alrededor de £110 millones, por debajo de los £117 millones previstos inicialmente, debido principalmente a menores ventas de entradas y hospitalidad.
En la temporada 2024/25, la WRU había registrado £106,1 millones de ingresos y pérdidas antes de impuestos por £7,2 millones.
En este contexto, la organización sostiene su decisión de reducir de cuatro a tres las regiones profesionales de Gales. El director financiero y de operaciones, Gavin Marshall, explicó que el rugby profesional representa actualmente una inversión cercana a £26 millones, por encima de los £20 millones mencionados previamente por la directora ejecutiva Abi Tierney.
“No podemos permitirnos ese nivel de inversión”, afirmó Marshall, quien remarcó que el objetivo es contar con equipos profesionales exitosos, pero dentro de un modelo económicamente sostenible.
La WRU también busca aumentar sus ingresos comerciales. El acuerdo con Aramark para la gestión de hospitalidad y gastronomía apunta a elevar esa facturación de £18 millones a entre £25 y £30 millones anuales en cinco años.
Para 2026/27, pese a disputar cinco partidos como local en lugar de siete, la Unión espera mantener ingresos similares gracias al atractivo de rivales como Nueva Zelanda, Inglaterra e Irlanda. Además, la WRU solicitó plazas para dos equipos femeninos galeses en la Premiership Women’s Rugby.







