Leicester Fainga’anuku volvió a instalarse en el centro de la escena del rugby neozelandés tras sus destacadas actuaciones con Crusaders en el Super Rugby Pacific 2026. El back de 26 años sorprendió al desempeñarse como ala de la tercera línea y abrió un nuevo debate en torno al futuro táctico de los All Blacks.
Según el ex apertura neozelandés Stephen Donald, la versatilidad de Fainga’anuku podría convertirse en una pieza clave para que Nueva Zelanda mantenga su tradicional división 5-3 en el banco de suplentes, evitando copiar el modelo 6-2 impulsado por los Springboks de Rassie Erasmus.
Fainga’anuku, una opción diferente para los All Blacks
El rugby internacional cambió en los últimos años por la influencia sudafricana y el uso de bancos cargados de forwards. Mientras varias selecciones adoptaron el esquema 6-2, los All Blacks se mantuvieron fieles a una estructura más equilibrada entre forwards y backs.
En ese contexto, Fainga’anuku aparece como una solución innovadora gracias a su capacidad para desempeñarse tanto en la línea de backs como en la tercera línea. Para Donald, eso le permite a Dave Rennie contar con un jugador capaz de cubrir múltiples funciones sin resignar variantes ofensivas.
El ex jugador destacó que el actual rugbier de Crusaders ofrece potencia física, capacidad de quiebre y recursos técnicos poco habituales para un forward, algo que quedó reflejado en la victoria frente a Blues, donde fue una de las grandes figuras jugando con la camiseta número siete.
El impacto de Leicester Fainga’anuku en Crusaders
Hasta esta temporada, Fainga’anuku había desarrollado toda su carrera como wing y centro. Sin embargo, en las últimas semanas fue utilizado como tercer línea y respondió con actuaciones de alto nivel.
Donald explicó que el jugador aportó desequilibrio y potencia en el contacto, además de liberar responsabilidades ofensivas de otros forwards del equipo. También remarcó su capacidad para generar acciones improvisadas, algo poco frecuente en jugadores de la tercera línea.
La transición del back hacia la delantera también se explica por su intensidad en las fases de contacto y su lectura del juego cerca de las formaciones. Esa combinación le permitió adaptarse rápidamente a un rol completamente distinto.
¿Un nuevo rol para el Nations Championship?
De cara al próximo Nations Championship, Fainga’anuku todavía pelea por un lugar entre los backs de los All Blacks, aunque su nueva función podría convertirlo en una pieza estratégica desde el banco de suplentes.
Su perfil híbrido le ofrece a Nueva Zelanda una alternativa táctica diferente y podría marcar una nueva tendencia dentro del rugby internacional, sin necesidad de replicar exactamente el modelo sudafricano.







