El nuevo CEO del club, Jamie Balls, confirmó que el objetivo inmediato es regresar a la Elior Champ Rugby lo antes posible. Además, la institución negocia la recuperación de Hazelwood y contempla construir un estadio propio en un plazo de tres a cinco años.
London Irish trabaja en su regreso al rugby profesional inglés tras abandonar la actividad en 2023, luego de entrar en administración. Bajo la propiedad de Steve Daniels y Gamechanger Investments, el club busca reconstruir sus bases institucionales y deportivas, con la Elior Champ Rugby como primer objetivo y el desarrollo de una infraestructura propia como parte de su proyecto a largo plazo.
El nuevo CEO de la entidad profesional, Jamie Balls, se mostró entusiasmado con el presente de la segunda categoría inglesa y dejó en claro que la intención es regresar a la competencia cuanto antes.
“Estoy muy emocionado. La Champ Rugby tiene un nuevo impulso, lo cual es fantástico. No hay entrada a la Premiership hasta conocer los detalles de lo que sucederá en 2029-2030. Estaríamos muy contentos con la Championship como destino y nos encantaría llegar lo antes posible. Si hay una oportunidad la próxima temporada, nos gustaría ir entonces; si no, esperaremos otro año”, explicó Balls.
Hazelwood, una pieza clave para la reconstrucción
Uno de los principales desafíos de London Irish pasa por recuperar una base operativa. Actualmente, el club no cuenta con estadio ni campo de entrenamiento, por lo que la búsqueda de instalaciones se convirtió en una prioridad para la nueva conducción.
Balls confirmó que la institución analiza una solución a corto plazo para disputar sus partidos, aunque también contempla la construcción de un estadio propio, un proyecto que podría demandar entre tres y cinco años.
“Tenemos la vista puesta en una mudanza a corto plazo a un estadio, aunque también contemplamos construir uno nuevo, lo que llevaría de tres a cinco años. Queremos aprender de los errores del pasado y permanecer en el suroeste de Londres”, señaló.
En ese contexto, Hazelwood aparece como una alternativa importante. Se trata de un predio de 53 acres que entró en administración y cuya recuperación está siendo negociada por el club.
“Nos daría un estadio para los partidos y los entrenamientos, además de ofrecer otras actividades para las familias. Sin embargo, no somos propietarios de Hazelwood y seguimos el proceso correspondiente para conseguirlo”, aclaró Balls.
La posibilidad de recuperar esas instalaciones permitiría centralizar las actividades deportivas y generar un espacio de encuentro para la comunidad, aunque su concreción todavía depende de las negociaciones en curso.
Una nueva conducción para volver a competir
El cambio de propiedad forma parte de una nueva etapa para London Irish. El consorcio que incluía a Kyle Jordan, hijo del fallecido Eddie Jordan, vendió el club a Steve y Sarah Daniels, vinculados a Gamechanger Investments.
En paralelo, Daniel McKeown dejará la presidencia, mientras que Balls, quien actualmente preside el club amateur, asumirá como CEO de la estructura profesional.
McKeown explicó los motivos detrás de la decisión de avanzar con un nuevo proyecto: “Exploramos todas las rutas creíbles de regreso y concluimos que London Irish está mejor servido jugando y construyendo ahora que esperando un camino que no es viable en este momento”.
Por su parte, Balls remarcó que la prioridad será consolidar una organización capaz de sostenerse en el tiempo: “Nuestro enfoque está en crear una organización de rugby resiliente y autosostenible, con estabilidad a largo plazo. La prioridad es establecer la infraestructura necesaria para el relanzamiento”.
London Irish dejó de competir en el rugby profesional en 2023, en medio de una crisis financiera que también afectó a Worcester Warriors y Wasps, otros dos clubes históricos del rugby inglés.
Ahora, la institución busca reconstruir su estructura, recuperar su lugar en el sistema competitivo y sentar las bases para un regreso que podría comenzar en la Championship, mientras trabaja para asegurar instalaciones y proyectar su futuro en el suroeste de Londres.







