En el día de su cumpleaños número 35, el foco vuelve a ponerse sobre Beauden Barrett, uno de los jugadores más completos y polifuncionales que dio el rugby moderno. El back de los All Blacks construyó una carrera de élite gracias a su capacidad para rendir al máximo nivel en distintas posiciones, alternando entre apertura y fullback con naturalidad y marcando diferencias en ambos roles.
En una era donde la versatilidad se transformó en un valor estratégico clave, varios jugadores lograron destacarse por su adaptabilidad táctica, su lectura del juego y su impacto en distintos sectores de la cancha. Desde backs capaces de cubrir toda la línea hasta forwards híbridos que modifican sistemas de juego, este es el ranking de los rugbiers más versátiles del mundo en la actualidad.
5. Andre Esterhuizen
El sudafricano representa una rareza dentro del rugby moderno. Habitualmente centro, Esterhuizen también fue utilizado como tercera línea híbrido por el entrenador de los Springboks, Rassie Erasmus.
Su potencia física y capacidad para el contacto le permiten integrarse en la estructura de forwards sin perder efectividad. Esa polifuncionalidad fue clave para que Sudáfrica potenciara el uso del banco 6-2, una estrategia que prioriza el dominio físico a través de una mayor cantidad de forwards suplentes.
Jugadores como Leicester Fainga’anuku o Ben Earl comienzan a seguir un perfil similar, consolidando una tendencia táctica cada vez más presente en el rugby internacional.
4. Elliot Daly
Pocos jugadores en el mundo pueden desempeñarse con tanta naturalidad en toda la línea de tres cuartos como el inglés. Daly se destacó jugando como wing, fullback y centro, convirtiéndose en una pieza clave tanto en clubes como en el seleccionado inglés y los British & Irish Lions.
Su serenidad bajo presión, sumada a un destacado juego táctico con el pie, le permitió adaptarse a diferentes contextos y necesidades de equipo. Esa capacidad para resolver múltiples funciones lo convirtió en uno de los backs más valiosos y confiables del rugby europeo.
3. Jordie Barrett
El menor de los Barrett consolidó su lugar entre los jugadores más completos del rugby mundial gracias a su capacidad para desempeñarse como centro, wing, fullback e incluso apertura.
Con 1,96 metros de altura, combina potencia física, velocidad, precisión frente a los postes y visión de juego. Puede generar peligro desde prácticamente cualquier sector de la cancha y adaptarse a distintos planes de juego sin perder protagonismo.
Su reciente experiencia en Leinster Rugby durante su año sabático también reforzó su perfil internacional, demostrando que puede integrarse rápidamente a diferentes sistemas y estilos de juego.
2. Jesse Kriel
Centro natural, Kriel posee cualidades que le permiten cubrir prácticamente cualquier posición de la línea de backs. Su velocidad, inteligencia defensiva y lectura táctica fueron fundamentales para el éxito reciente de Sudáfrica.
El back de los Springboks fue protagonista en las conquistas de la Copa del Mundo de Rugby 2019 y 2023, disputando todos los encuentros en la última edición del torneo.
Su regularidad y capacidad de adaptación lo transformaron en una de las piezas más confiables del rugby internacional.
1. Beauden Barrett
El neozelandés encabeza la lista por una razón evidente: pocos jugadores en la historia reciente lograron alternar entre apertura y fullback con semejante impacto.
Su velocidad, aceleración y calidad técnica le permiten manejar los partidos como conductor principal o explotar espacios desde el fondo de la cancha. A eso se suma un juego de patadas de altísimo nivel y una lectura ofensiva que lo convirtió en uno de los jugadores más determinantes de su generación.
Además, Barrett mantiene un récord histórico con los All Blacks: ganó sus primeros 19 test matches internacionales consecutivos, una marca que refleja el impacto inmediato que tuvo desde su irrupción en el seleccionado neozelandés.
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