El ambicioso proyecto de Newcastle Red Bulls continúa tomando forma. A pesar de cerrar la temporada en el último puesto de la Gallagher Premiership, el director general del club, Neil McIlroy, aseguró que el objetivo de los nuevos propietarios es convertir al equipo en uno de los protagonistas del rugby inglés y europeo en un plazo de tres a cinco años.
Los Red Bulls finalizarán la campaña con apenas dos victorias en 18 partidos y una diferencia de 14 puntos respecto al penúltimo equipo de la tabla. Sin embargo, la llegada del respaldo de Red Bull ha generado un cambio profundo en la estructura deportiva de la institución.
“Queremos estar entre los mejores de la Premiership en tres años. Sabemos que llevará tiempo construir algo especial y competir con clubes como Bath o Northampton, pero esa es nuestra meta”, explicó McIlroy en declaraciones a TNT Sports.
La transformación será radical. Un total de 24 jugadores dejarán el club al finalizar sus contratos el próximo mes, mientras que ya fueron confirmadas 21 incorporaciones para la próxima temporada. Según adelantó el directivo, esa cifra podría elevarse hasta 25 nuevos fichajes antes del inicio del campeonato.
“Es algo que nunca había hecho antes y espero no tener que volver a hacerlo. Respetamos profundamente a todos los que han formado parte del club, pero Red Bull nos planteó un desafío importante”, señaló McIlroy.
El dirigente reconoció la dificultad del proceso de renovación, aunque destacó que el club intentó actuar con transparencia respecto al futuro de los jugadores que no continuarán.
“Probablemente terminemos incorporando unos 25 jugadores nuevos. Es un número enorme, pero forma parte del proyecto que estamos construyendo”, concluyó.
Con una profunda reestructuración deportiva y una fuerte inversión detrás del proyecto, Newcastle Red Bulls busca dejar atrás los malos resultados y convertirse en uno de los grandes animadores del rugby inglés en los próximos años.







