El pilar de los Junior Springboks y los Sharks, Kai Pratt, dio positivo por un esteroide anabólico en un control antidopaje realizado en abril y se expone a una suspensión de hasta cuatro años, según informó el Instituto Sudafricano para el Deporte Libre de Dopaje (SADIS).
Sin embargo, el proceso disciplinario todavía no está resuelto. El jugador, de 18 años, solicitó el análisis de la muestra B, por lo que el caso continúa en evaluación antes de que se determine una sanción.
En diálogo con News24, el director ejecutivo del SADIS, Khalid Galant, explicó el estado de la investigación: «El atleta ha recibido una notificación de acusación tras detectarse una sustancia en su organismo. Se trataba de un esteroide anabólico y el atleta ha solicitado que se analice la muestra B. Aún no se ha fijado una fecha para ese proceso y el atleta no ha decidido si impugnará la acusación o el cargo».
El control que arrojó el resultado adverso fue realizado el 10 de abril en Stellenbosch, durante la disputa del Rugby Championship M20.
Pratt, considerado una de las grandes promesas del rugby sudafricano, no pudo disputar el World Rugby U20 Championship 2026 debido a una lesión en el pie. Meses antes había sido convocado para participar de un campamento de entrenamiento de los Springboks, lo que reflejaba la consideración que tenía dentro del sistema de alto rendimiento del país.
El caso vuelve a poner el foco sobre el dopaje en el rugby sudafricano, especialmente en las divisiones juveniles. Además, se da en un contexto de reducción de los controles antidopaje y en medio de cuestionamientos de la prensa británica por la presunta falta de controles en Sudáfrica.







