El head coach de Uruguay, Rodolfo Ambrosio, dejó una de las declaraciones más fuertes de la temporada al analizar la diferencia que existe actualmente entre el Súper Rugby Américas y el rugby de clubes de la región.
Durante una entrevista con Rugby News, el entrenador cordobés explicó por qué algunos jugadores que habitualmente integran Los Teros no fueron convocados para la Nations Cup tras no haber participado con Peñarol en el Súper Rugby Américas.
Para Ambrosio, la diferencia de ritmo, intensidad física y tiempo efectivo de juego entre ambos niveles es determinante: «Veo todos los partidos de clubes, es otro deporte comparado con Peñarol, que tiene un ritmo de juego, una cantidad de juego y un impacto físico muy superior», afirmó.
El ex entrenador de Los Jaguares XV sostuvo que la exigencia no se limita únicamente a los partidos ante Pampas o Selknam: «No solamente pasa con los equipos argentinos o con Selknam. Vos jugás con los brasileros y les ganás, pero te golpean. El impacto físico es tremendo», explicó.
Sin embargo, la frase que más repercusión generó llegó cuando comparó al reciente campeón del Súper Rugby Américas con los equipos del URBA Top 14: «Si Pampas llega a agarrar al mejor de la URBA le mete 100. Pampas son los mejores 15 jugadores que hay en Buenos Aires. Son buenos. La diferencia es grande, es abismal», sentenció.
Según Ambrosio, una de las claves para entender esa brecha está en el denominado «ball in play», el tiempo efectivo de pelota en juego.
Mientras que en el Súper Rugby Américas el promedio ronda los 35 o 36 minutos por encuentro, en el Seis Naciones 2025 alcanzó los 41 minutos. Para el entrenador, esa diferencia modifica completamente las exigencias físicas y tácticas del juego.
«Estamos hablando de 7 u 8 minutos de diferencia con el rugby de clubes. No es un minuto, es muchísimo», remarcó.
Como ejemplo, recordó el último enfrentamiento entre Los Pumas y Los Teros disputado en Salta. Uruguay logró mantenerse en partido durante buena parte del encuentro, pero terminó sufriendo el ritmo impuesto por Argentina en el tramo final.
«Si ves el partido contra Argentina en Salta, a los 20 minutos del segundo tiempo estábamos 24-17. Ahí vino la caída total porque ellos tienen un hábito de juego y un ball in play que nos supera», analizó.
Y concluyó: «No digo que era para cualquiera porque al final se iba a ver lo que era Argentina, pero en 20 minutos metieron 30 puntos, o sea, ni nos vimos».
Las declaraciones del entrenador reabren un debate histórico en el rugby argentino: cuánto separa actualmente al rugby profesional de franquicias del mejor rugby de clubes del país.







