La salida de Pierre Mignoni como director de rugby profundizó la crisis que atraviesa Toulon, apenas unos días antes del trascendental duelo ante Racing 92.
Mignoni decidió dar un paso al costado después de la contundente derrota 28-0 frente a Montpellier, en un inicio de temporada muy por debajo de las expectativas, con apenas una victoria en cinco partidos.
La decisión provocó una fuerte reacción del presidente Bernard Lemaître, quien reunió al plantel y cuestionó duramente el compromiso y el rendimiento de sus jugadores. Según testimonios recogidos en el entorno del club, el dirigente fue contundente: “No son profesionales”.
La salida de Mignoni también generó preocupación entre los hinchas, que valoraron su trabajo y, especialmente, su esfuerzo por reconstruir el vínculo entre el equipo y la afición.
Sin embargo, las agrupaciones de seguidores coinciden en señalar que la responsabilidad ahora recae principalmente sobre los jugadores. “El sábado veremos dónde están los hombres”, expresó uno de los referentes.
El duelo ante Racing 92 aparece así como un partido clave para el futuro inmediato del Toulon. Una nueva derrota podría encender todavía más las alarmas y acercar al equipo a una pelea por la permanencia que, a esta altura de la temporada, nadie esperaba.
Con Mignoni fuera, la presión estará ahora sobre el plantel. El sábado, Toulon tendrá que responder dentro de la cancha.
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