La crisis de Moana Pasifika podría tener un giro inesperado. El viceprimer ministro de Nueva Zelanda, Winston Peters, insinuó que podrían llegar “buenas noticias” para la franquicia, que atraviesa un delicado momento financiero.
La declaración llega apenas días después de que los accionistas votaran la disolución del club y se nombrara un liquidador. Moana ya había confirmado que desaparecería al final de la temporada 2026 si no encontraba nuevos inversores.
“Han pasado momentos difíciles, pero tienen un gran futuro”, expresó Peters en el Parlamento, alimentando las especulaciones sobre una posible ayuda externa o nuevos compradores para la licencia.
La franquicia, dirigida por Tana Umaga, no logró estabilidad económica desde su ingreso al Super Rugby Pacific en 2022 y actualmente atraviesa una dura temporada deportiva.
Si no aparece una solución, el partido ante ACT Brumbies podría marcar el final de Moana Pasifika en el rugby profesional.

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