El ex All Black Israel Dagg abrió su corazón y contó por primera vez la dura batalla que atravesó con la depresión y el alcoholismo luego de retirarse del rugby profesional. El campeón del mundo con Nueva Zelanda confesó que perdió el sentido de identidad tras colgar los botines y que necesitó casi cinco años para reconstruir su vida.
En una emotiva entrevista concedida al podcast Between Two Beers, el ex fullback de 38 años explicó que el retiro, provocado por una lesión de rodilla en 2019, marcó el inicio de uno de los períodos más difíciles de su vida.
Dagg disputó 66 test matches con los All Blacks entre 2010 y 2017 y fue una de las figuras del rugby neozelandés durante esa etapa. Sin embargo, reconoció que el final de su carrera lo dejó sin rumbo.
«Pasás de tener todo organizado, con un calendario, entrenamientos y gente que se ocupa de todo. Y de repente te retirás y desaparecés», expresó.
El ex jugador explicó que dejó de entrenar, aumentó de peso y perdió la rutina que había marcado su vida durante tantos años: «Si no soy un All Black, ¿quién soy?», se preguntó.
Según relató, la falta de objetivos y de una estructura diaria lo llevaron a atravesar una profunda depresión.
La lucha contra el alcohol tras el retiro
Durante la entrevista, Israel Dagg reconoció que comenzó a refugiarse en el alcohol mientras intentaba revivir las emociones que sentía dentro de una cancha de rugby.
«Hubo una época en la que no fui un buen marido, no fui un buen padre ni un buen amigo. Fue un momento realmente muy duro», confesó.
Además, aseguró sentirse agradecido de que sus dos hijos fueran muy pequeños durante aquellos años y no recuerden esa etapa: «Estoy muy agradecido de que mis hijos no recuerden a su papá bebiendo.»
El apoyo de su familia fue clave
El momento más crítico llegó en 2023, cuando dejó temporalmente a su familia en Christchurch y se mudó solo a Auckland mientras enfrentaba sus problemas de salud mental.
Su esposa, Daisy Dagg, también participó del podcast y describió ese período como «un año impactante», explicando que convivir con una persona que atraviesa una depresión severa es una experiencia extremadamente difícil, especialmente con dos hijos pequeños.
Pese a las dificultades, nunca dejó de acompañarlo y alentarlo a buscar ayuda profesional.
Israel Dagg lleva casi tres años sobrio
El ex All Black explicó que el verdadero cambio comenzó cuando dejó de buscar excusas y asumió la responsabilidad de lo que estaba viviendo.
Actualmente asegura atravesar uno de los mejores momentos de su vida y reveló que lleva casi tres años sin consumir alcohol.
«Me siento realmente bendecido. Poder despertarme junto a mis dos hijos y mi maravillosa esposa es algo que valoro todos los días», afirmó.
Con su testimonio, Israel Dagg busca visibilizar las dificultades que muchos deportistas enfrentan al retirarse de la alta competencia y la importancia de pedir ayuda cuando aparecen problemas de salud mental.
stuff.co.nz







