La leyenda de Nueva Zelanda, John Kirwan, sorprendió con una contundente reflexión sobre el futuro de los All Blacks. Aunque reconoció que detesta el famoso «Bomb Squad» de Sudáfrica, sostuvo que el nuevo entrenador Dave Rennie debería inspirarse en la valentía con la que Rassie Erasmus revolucionó a los Springboks.
Rennie, quien asumió recientemente al frente del seleccionado neozelandés tras la salida de Scott Robertson, anunciará su primera convocatoria una vez finalizada la temporada del Super Rugby Pacific. En ese contexto, Kirwan considera que el nuevo ciclo necesita decisiones audaces y una mirada innovadora.
«La gente probablemente dice que Rassie es un gran entrenador, y lo es, es el mejor. Pero lo que probablemente no entienden es el coraje que se necesita para cambiar las cosas en nuestro deporte; él lo ha hecho», expresó Kirwan durante su participación en el podcast Rivals.
El ex wing hizo referencia a una de las marcas registradas del rugby sudafricano moderno: el Bomb Squad, la estrategia de utilizar una poderosa segunda línea de suplentes para modificar el desarrollo de los partidos.
«El Bomb Squad, por mucho que lo odie, lo odio con toda mi alma, funciona. La mayoría de las veces funciona», reconoció.
El legado de Erasmus
Bajo la conducción de Erasmus, Sudáfrica consiguió dos títulos consecutivos en la Copa del Mundo y se convirtió en una referencia global por su capacidad para innovar tanto en la gestión del plantel como en los aspectos tácticos.
Para Kirwan, el mayor mérito del entrenador sudafricano no radica únicamente en los resultados, sino en haber tenido la determinación para romper con estructuras tradicionales: «Elegir un equipo de Test diferente cada semana no era algo que hubieras hecho hace tres años. Tener ese coraje es realmente muy importante», afirmó.
En ese sentido, sostuvo que los aficionados neozelandeses también deberán acompañar a Rennie si decide introducir cambios importantes en la forma de seleccionar y gestionar a los All Blacks.
Una crítica al ciclo de Scott Robertson
Las declaraciones de Kirwan también incluyeron una referencia al ciclo anterior. El ex internacional neozelandés consideró que Scott Robertson fue más conservador de lo que muchos esperaban cuando asumió el cargo.
«Cuando vimos llegar a Razor pensamos que podría arriesgarse un poco. No lo hizo; fue conservador», señaló.
Por eso cree que la primera convocatoria de Rennie podría presentar varias sorpresas.
«Creo que será más audaz. Pienso que tendrá cuatro o cinco jugadores que harán que todos se queden boquiabiertos. Creo que apostará por algunas sorpresas», sostuvo.
Chiefs y Hurricanes, la base del nuevo proyecto
De cara al anuncio del plantel, Kirwan espera que los finalistas del Super Rugby Pacific aporten gran parte de la estructura del equipo nacional: «Creo que se seleccionará un grupo experimentado de All Blacks provenientes de los Chiefs y los Hurricanes. Veremos mucho de esos dos equipos», explicó.
Sin embargo, también admitió que existe una gran incógnita sobre el rumbo que tomará Rennie en sus primeros meses de gestión: «No sé qué hará Dave Rennie y creo que ahí está el suspenso», concluyó.
Mientras Nueva Zelanda comienza a construir su camino hacia la próxima Copa del Mundo, el mensaje de Kirwan es claro: para volver a marcar diferencias en el rugby internacional, los All Blacks necesitarán algo más que talento. Necesitarán el coraje para innovar, incluso cuando eso implique desafiar las tradiciones más arraigadas de su propia historia.







