Jean de Villiers salió al cruce de una de las principales ideas que circulan en Nueva Zelanda de cara al próximo duelo ante Sudáfrica: que un partido con mayor ritmo podría favorecer claramente a los All Blacks. Para la leyenda de los Springboks, pensar que el equipo sudafricano no podrá seguirle el ritmo a Nueva Zelanda puede ser un error.
En medio de las críticas por las interrupciones y las decisiones arbitrales que marcaron los primeros partidos de la gira, De Villiers coincidió en que el rugby necesita encontrar la manera de agilizar el juego. Sin embargo, rechazó la teoría de que un encuentro más dinámico perjudicará a los Springboks.
“Sé que en Nueva Zelanda todo el mundo dice: ‘Nueva Zelanda acelerará el juego y Sudáfrica no podrá seguirle el ritmo’. Creo que te vas a llevar una sorpresa si piensas que vas a superar en velocidad y en juego a los Springboks”, afirmó el ex centro sudafricano en Boks Unpacked.
Un rugby con demasiadas interrupciones
Las demoras provocadas por las revisiones del TMO y las diferentes interpretaciones arbitrales se convirtieron en uno de los principales temas de conversación durante la serie entre ambos seleccionados.
De Villiers considera que es necesario encontrar una solución para evitar que los partidos tengan demasiadas pausas. “Estoy de acuerdo en que necesitamos acelerar el juego; no podemos tener pausas tan largas”, explicó.
Para el ex jugador, tanto los equipos arbitrales como la producción televisiva deben contribuir a que las decisiones se tomen con mayor rapidez. “Tenemos demasiadas pausas”, remarcó.
Robbie Fleck, también ex centro de los Springboks, coincidió con De Villiers, aunque planteó que la percepción sobre la velocidad sudafricana pudo haber sido válida en el pasado. “Hace 10 años, tal vez eso fuera cierto”, señaló.
Cada árbitro tiene su propia interpretación
Más allá de las diferencias entre los árbitros del hemisferio norte y del sur, De Villiers considera que los equipos deben aprender a adaptarse a las distintas interpretaciones: “No queremos que ese sea el tema de conversación y, lamentablemente, se ha convertido en parte de todas y cada una de las conversaciones posteriores a los partidos”, sostuvo.
El ex capitán sudafricano puso como ejemplo a los árbitros del hemisferio norte, señalando que cada uno tiene una manera diferente de interpretar determinadas situaciones del juego. También destacó que Angus Gardner, representante del hemisferio sur, aplica sus propios criterios.
Para De Villiers, las principales diferencias aparecen en el scrum y en el tiempo permitido en el ruck. Algunos árbitros permiten que la acción se desarrolle durante más tiempo, mientras que otros son más estrictos con el portador de la pelota o con los jugadores que intentan ingresar al ruck.
La conclusión de la leyenda sudafricana es clara: más allá de las diferencias arbitrales, los Springboks deberán adaptarse. Y, sobre todo, no deberían ser subestimados si los All Blacks consiguen imponer un partido de alto ritmo.
La velocidad puede ser una de las claves del próximo enfrentamiento, pero para De Villiers no será suficiente para sacar a Sudáfrica de su zona de confort.







