Los All Blacks sumaron a Saula Ma’u, pilar de los Highlanders de 140 kilos y sin experiencia internacional, para reemplazar al lesionado Ollie Norris durante la gira de la Gran Rivalidad del Rugby. El jugador ya viajó para incorporarse al plantel, que sufrió su quinta baja por lesión en lo que va de la serie.
La lesión de Norris es más importante de lo esperado. El pilar estará aproximadamente seis semanas fuera de las canchas por un problema en la rodilla, por lo que se perderá el resto de la gira.
El entrenador Dave Rennie explicó que la incorporación de Ma’u busca darle mayor profundidad a una primera línea que necesita afrontar varios partidos en pocos días. El nuevo convocado es pilar derecho, mientras que Siale Lauaki podría volver a ocupar el lado izquierdo de la formación inicial.
Además, Pasilio Tosi también puede desempeñarse como pilar izquierdo, una alternativa que permitiría a los entrenadores incluir a Ma’u y evaluar al jugador en un contexto internacional.
Entre las noticias positivas, el cuerpo técnico espera que Cam Roigard y Will Jordan estén disponibles para el primer Test de la serie ante Sudáfrica, que se disputará este fin de semana en Johannesburgo. Ambos se perdieron las primeras semanas de competencia por molestias menores.
La situación de Cortez Ratima, en cambio, todavía es incierta. El medio scrum se realizó una resonancia magnética que confirmó una lesión en el ligamento cruzado posterior. Los All Blacks esperarán entre 24 y 48 horas para conocer su evolución.
Ante esta situación, Noah Hotham fue convocado para cubrir la posición. Rennie también confirmó que Kyle Preston permanece como alternativa, mientras que esperan que Roigard pueda estar disponible para el partido del sábado.
Otro jugador que genera preocupación es Damian McKenzie. El apertura sufrió una lesión en el tobillo ante los Sharks y continúa bajo seguimiento médico. “Tenemos muchas esperanzas puestas en él”, señaló Rennie, quien explicó que el jugador comenzó a realizar trabajos físicos y podría correr nuevamente en las próximas horas.
Pese a la creciente cantidad de lesionados, Rennie aseguró que no existe una preocupación especial dentro del plantel. Según el entrenador, la mayoría de las lesiones fueron producto del contacto propio de los partidos y resultaron difíciles de prevenir.
“Es una pena que esos chicos se pierdan el resto de la gira tan pronto, pero así es este deporte”, resumió el entrenador de los All Blacks.







