La aerolínea Airlink entregó a la Autoridad de Aviación Civil de Sudáfrica los datos de las cajas negras de los dos aviones Embraer que realizaron un espectacular sobrevuelo a baja altura del Estadio de Ciudad del Cabo, antes del test entre los All Blacks y los Springboks.
El vuelo, realizado ante unos 56.000 espectadores, generó preocupación por la escasa distancia entre las aeronaves y el techo del estadio. Según Flightradar24, el primer avión pasó a unos 12-14 metros de altura. El segundo atravesó además una nube de polvo rosa que formaba parte del espectáculo previo al partido.
Airlink aseguró que la maniobra fue cuidadosamente planificada, ensayada y realizada dentro de los límites establecidos de seguridad. Los aviones no llevaban pasajeros y cada uno contaba con tres capitanes experimentados, que cumplían funciones de comandante, copiloto y oficial de seguridad.
El sobrevuelo forma parte de una tradición del rugby sudafricano en grandes acontecimientos. Sin embargo, la maniobra del último sábado generó cuestionamientos entre especialistas en aviación, quienes advirtieron sobre el reducido margen de error al operar a tan baja altura y la posibilidad de que factores imprevistos, como turbulencias o el impacto de un ave, pudieran complicar la operación.
Ahora, los registros de vuelo serán revisados por las autoridades sudafricanas. Airlink sostuvo que los datos confirman que ambas aeronaves operaron dentro de los parámetros de velocidad y altitud establecidos por la aviación civil.
AP/Stuff.co.nz







