El árbitro neozelandés Ben O’Keeffe volvió a referirse al polémico cuarto de final de la Copa del Mundo de Rugby 2023 entre Francia y Sudáfrica, un encuentro que aún genera debate entre aficionados y especialistas.
Durante una entrevista en el podcast DSPN con Martin Devlin, O’Keeffe aseguró sentirse orgulloso de su desempeño en aquel partido que los Springboks ganaron por 29-28 y que dejó eliminados a los anfitriones del torneo.
“Tener un cuarto de final donde tienes a la nación anfitriona contra Sudáfrica, y una de las mejores primeras mitades de rugby en las que he estado involucrado. Me encantó ser parte de él”, recordó el referee.
El encuentro estuvo marcado por la polémica tras las críticas del capitán francés Antoine Dupont, quien tras la derrota declaró: “No quiero sonar amargo, quejándome del arbitraje porque perdimos el partido, pero no estoy seguro de que el arbitraje estuviera a la altura del desafío”.
Lejos de arrepentirse de alguna de sus decisiones, O’Keeffe sostuvo: “Estoy orgulloso de cómo arbitré ese partido y creo que fui la persona adecuada para hacerlo”.
Además, destacó que la confianza de World Rugby se mantuvo intacta tras aquel encuentro: “Después de todo lo que ocurrió, World Rugby confió en mí para dirigir la semifinal entre Inglaterra y Sudáfrica la semana siguiente”.
La presión y las críticas
El árbitro neozelandés también reflexionó sobre la exposición que implica dirigir partidos de máxima exigencia.
“La presión es un privilegio. Cuantos más partidos de alto perfil haces, más estás en los titulares”, explicó.
Consultado sobre si teme ser recordado únicamente por decisiones controvertidas, respondió con firmeza: “No, no tengo miedo de eso. Creo que ya ha pasado con los partidos que he hecho. La gente elige recordarte por ciertas decisiones, pero también por buenas decisiones”.
Incluso citó al legendario árbitro inglés Wayne Barnes como ejemplo de una carrera que trasciende momentos puntuales.
El impacto fuera del campo
O’Keeffe también reveló algunas situaciones personales que vivió tras aquel partido en Francia.
“Recuerdo estar en público yendo al gimnasio con mis colegas árbitros, y la gente me grababa en video”, contó.
Incluso relató que su familia también sintió el impacto de la controversia: “Mi hermana pasó por la aduana y le preguntaron si era familiar mía; ella no sabía nada de lo que estaba pasando”.
A casi tres años de aquel encuentro, el árbitro neozelandés reafirmó que sigue convencido de su actuación en uno de los partidos más recordados y discutidos de la Copa del Mundo de Rugby 2023.







