La semifinal de la Copa de Campeones entre Union Bordeaux-Bègles y Bath sigue dejando tela para cortar. Más allá de la clasificación del conjunto francés, una de las grandes polémicas del fin de semana tuvo como protagonista a su medio scrum y capitán, Maxime Lucu.
Al finalizar el encuentro, desde el lado inglés apuntaron directamente contra el jugador del UBB por una acción considerada peligrosa sobre Alfie Barbeary. Según reclamaron, se trató de un posible contacto en la cabeza que merecía revisión por parte del árbitro Nika Amashukeli, junto a otros episodios discutidos durante el partido.
Durante varios días, la situación generó incertidumbre en Bordeaux-Bègles. La posibilidad de una sanción disciplinaria mantenía en vilo al club francés, que ya había sufrido la baja de Jefferson Poirot en la semifinal. Perder a su capitán para la definición en Bilbao habría sido un golpe muy duro en sus aspiraciones.
Sin embargo, el tema quedó resuelto. El plazo para que el comisario disciplinario de la EPCR emitiera un fallo venció el martes por la noche sin novedades, lo que confirma que Maxime Lucu no será sancionado.
De esta manera, el medio scrum estará disponible para la gran final del 23 de mayo en Bilbao, donde Bordeaux-Bègles se medirá ante Leinster en busca de consagrarse en la Champions Cup. Un alivio total para el conjunto francés, que podrá contar con una de sus piezas clave en el partido más importante de la temporada.
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