Nueva Zelanda dio un golpe de autoridad en Johannesburgo. Los All Blacks derrotaron 33-16 a Sudáfrica en el primer test de la serie Rugby’s Greatest Rivalry, se adelantaron en la serie y, además, recuperaron el primer puesto del Ranking de World Rugby.
Más allá de la diferencia final en el marcador, Dave Rennie consideró que el resultado no refleja completamente lo que ocurrió durante el encuentro. Para el head coach neozelandés, una de las principales claves de la victoria estuvo en la enorme capacidad defensiva de su equipo para soportar los momentos de mayor presión de los Springboks.
“No hubo nada interesante en ese partido. Sé que el marcador puede sonar convincente, pero fue una auténtica lucha a muerte”, explicó Rennie luego del encuentro.
El entrenador recordó que, con el partido 19-16, Nueva Zelanda atravesó uno de sus momentos más exigentes. Sin embargo, los All Blacks lograron sostenerse en defensa y, cuando tuvieron sus oportunidades, fueron contundentes para marcar la diferencia.
“Estábamos bajo presión y los chicos se defendieron con uñas y dientes. Defendimos y defendimos, y luego fuimos letales cuando tuvimos nuestras oportunidades. Estoy muy orgulloso; un esfuerzo enorme”, destacó.
Rennie también puso en valor el trabajo realizado por Tana Umaga, responsable de la defensa de los All Blacks, y resaltó la entrega colectiva de sus jugadores para mantener a Sudáfrica a raya durante buena parte del partido.
“Hicieron un gran trabajo; muchos jugadores se esforzaron al máximo por el bien del equipo”, señaló.
Las estadísticas también respaldaron la lectura del entrenador. Rennie destacó especialmente la diferencia en la efectividad de ambos equipos a partir de sus ingresos a campo rival: Sudáfrica suele conseguir 5,5 puntos por entrada, mientras que Nueva Zelanda logró limitar esa producción a apenas 0,9 en esta oportunidad.
“Nosotros hicimos 3,7. Creo que es una estadística importante: pudimos convertir cuando llegamos allí, y ellos no lo hicieron esta noche”, explicó.
El dato que más satisfacción generó en el cuerpo técnico neozelandés fue haber reducido el poder ofensivo de los Springboks a un solo try.
“Están haciendo muy bien al limitar a Sudáfrica a un solo try, y fue un gran esfuerzo defensivo”, concluyó Rennie.
Con la serie 1-0 a su favor y el liderazgo del ranking mundial nuevamente en sus manos, Nueva Zelanda ya piensa en la revancha. Rennie sabe que Sudáfrica buscará una respuesta inmediata, por lo que el desafío será sostener el nivel mostrado y, especialmente, repetir la solidez defensiva que terminó siendo determinante en Johannesburgo.







