La posibilidad de que Argentina sea sede de la Copa del Mundo de Rugby 2035 ya dejó de ser una expresión de deseo para transformarse en un proyecto concreto. Con el respaldo del Gobierno nacional y el impulso conjunto de Sudamérica Rugby, la Unión Argentina de Rugby (UAR) trabaja para cumplir con los exigentes requisitos establecidos por World Rugby, en una carrera que también tiene como competidores a países como España y Japón.
El presidente de la UAR, Félix Páez Molina, reconoció que el proceso recién comienza, aunque transmitió confianza en las posibilidades de la candidatura.
«Estamos muy entusiasmados. Es todo muy incipiente. Hemos hecho los procesos administrativos lógicos. Con la autorización del Gobierno nacional, hemos hecho todas las presentaciones. Ahora nos queda seguir trabajando, seguir cumplimentando requisitos que pide World Rugby y esperar con mucha paciencia, porque esto se va a resolver recién el año próximo», expresó el cordobés a La Voz y aseguró que la confirmación de la sede de 2035 se conocerá en el marco del Mundial de Australia 2027.
Y continuó: “Los requerimientos económicos de World Rugby son altos, pero se espera tener claridad para mayo o junio del próximo año, con una comunicación oficial en septiembre de 2027”.
Para el dirigente, la postulación tiene fundamentos deportivos e históricos difíciles de ignorar. Argentina se consolidó durante las últimas dos décadas entre las principales potencias del rugby internacional y, al mismo tiempo, el crecimiento de la disciplina alcanzó a toda la región. Ese desarrollo no solo se ve reflejado en Los Pumas, sino también en Los Cóndores y Los Teros, las selecciones de Chile y de Uruguay, nuevamente mundialistas en 2027.
«Nos tenemos mucha fe. Creo que el rugby argentino se lo merece, que ha crecido muchísimo, y eso habla también de que en algún momento merece un reconocimiento del rugby mundial. Además, Sudamérica Rugby, que es el que pide la plaza, nunca ha tenido un Mundial. Ha estado en prácticamente todas las latitudes, no así en Sudamérica», explicó.
Desde la realización de la primera Copa del Mundo en 1987 (Nueva Zelanda y Australia), el torneo pasó por distintos países de Europa, Sudáfrica y Asia (Japón 2019). Después de Australia 2027, el Mundial de 2031 se llevará a cabo en Estados Unidos.
La candidatura contempla una organización regional, con países como Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. Esa integración continental constituye uno de los principales argumentos frente a World Rugby, que busca seguir expandiendo el alcance global del torneo.
Páez Molina incluso invitó a pensar en grande y sostuvo que, en lo deportivo, el país atraviesa un momento propicio para albergar el evento más importante del rugby mundial.
«Deberíamos soñar con tener el Mundial de 2035. Es un objetivo totalmente posible porque el rugby argentino ha crecido de manera ordenada y hoy tiene el reconocimiento internacional».
Córdoba, una sede con ventaja
En ese escenario, Córdoba aparece como una de las candidatas naturales para recibir partidos mundialistas. El estadio Mario Alberto Kempes reúne las condiciones de capacidad exigidas por World Rugby, y el Gobierno provincial avanza con distintas obras para modernizar el predio, entre ellas, mejoras en los accesos, los estacionamientos y la posibilidad de acercar las tribunas al campo de juego.
No solo es el estadio. La provincia ofrece una sólida infraestructura hotelera, buena conectividad aérea y una experiencia organizativa que la posiciona entre las plazas más fuertes del interior del país para grandes acontecimientos deportivos.
Además de la posibilidad de Córdoba, otras importantes ciudades del país y de Sudamérica corren con chances de albergar la cita mundialista, en caso de confirmarse a la región como sede de la competencia en 2035. De este modo, Buenos Aires, Mendoza, Montevideo y Río de Janeiro, entre otras urbes, podrían tener una eventual participación en la Copa del Mundo.
Los Pumas, siempre con las puertas abiertas
La expectativa cordobesa no se limita al Mundial. También existe la ilusión de volver a recibir a Los Pumas, una posibilidad que la UAR nunca descarta y que tiene como antecedentes positivos los partidos disputados en 2025 y en 2026, ante All Blacks y Escocia, respectivamente.
“La política de la UAR es llevar los partidos al interior del país, pero también es partidaria de que la mayor cantidad de ciudades tengan la posibilidad de tener al seleccionado”, expresó el dirigente cordobés.
Y continuó: “Aunque el próximo año es mundialista y hay menos partidos disponibles (solo tres), Córdoba siempre es una opción prioritaria por su infraestructura hotelera, conectividad aérea y el apoyo del público, como se demostró recientemente con la presencia de 40 mil personas en el partido contra Escocia (el sábado 4 de julio)”.
Mientras el sueño del Mundial 2035 comienza a tomar forma, la provincia espera volver a vivir una fiesta del rugby con Los Pumas como protagonistas y, en un futuro no tan lejano, convertirse en uno de los escenarios de una Copa del Mundo que podría marcar un antes y un después para el deporte en Sudamérica.
Por Gabriela Martin / La Voz del Interior
Créditos: UAR







