El histórico entrenador de los All Blacks analizó la serie que Los Pumas y Australia disputarán en Argentina y anticipó un duelo de alto nivel. Además, destacó el crecimiento del seleccionado argentino y advirtió que los Wallabies deberán afrontar un desafío importante como visitantes.
La serie entre Los Pumas y Australia comienza a tomar temperatura y, en la previa de los dos partidos que ambos seleccionados disputarán en Argentina, Steve Hansen dejó una advertencia para los Wallabies: jugar ante el equipo argentino en su propia casa “no es tan fácil”.
El histórico entrenador de los All Blacks, campeón del mundo con Nueva Zelanda en 2015, analizó el próximo enfrentamiento durante el podcast Rugby Unity y destacó el presente de ambos seleccionados.
Hansen hizo especial referencia a Les Kiss, entrenador de Australia, quien ya logró dos triunfos ante Argentina. Sin embargo, consideró que esos antecedentes no garantizan que la historia vuelva a repetirse.
“Kiss estará emocionado porque ya ha tenido dos oportunidades allí y ha conseguido dos victorias y pensará que es fácil. Pero tal vez se dé cuenta de que no es tan fácil una vez que llegue a Argentina”, sostuvo.
El neozelandés también valoró las últimas actuaciones de Los Pumas y consideró que el seleccionado argentino mostró argumentos suficientes para ser un rival de cuidado.
“Pensamos: ‘Vaya, no están nada mal’. Aunque fuera contra el llamado segundo equipo de Sudáfrica, jugaron bien. Australia jugó bien”, explicó Hansen.
Para el exentrenador de Nueva Zelanda, la serie permitirá comprobar cuál de los dos equipos consigue imponer sus principales virtudes. En ese sentido, puso el foco en el poderío físico de Australia y en la propuesta ofensiva que Los Pumas vienen desarrollando.
“¿Seguiremos viendo el dominio físico de los australianos o Argentina logrará contrarrestarlo? ¿Seguiremos viendo ese estilo de juego ofensivo que Argentina ha mostrado recientemente o Australia logrará contrarrestarlo?”, planteó.
Así, Hansen anticipó una serie con dos equipos en condiciones de jugar a un alto nivel y con estilos que prometen un interesante choque de propuestas. Y dejó una certeza antes de la llegada de los Wallabies: Argentina no será un destino sencillo para Australia.







