Luego de la derrota de Los Pumas por 31-24 frente a Inglaterra, en la tercera fecha del Nations Championship, Felipe Contepomi realizó un profundo análisis del rendimiento de su equipo. El head coach argentino combinó autocrítica, elogios para la actitud de sus jugadores y una reflexión sobre el arbitraje que dejó una de las frases más resonantes de la jornada: «No podemos ni opinar, a ver si me como una suspensión».
En primer lugar, el entrenador hizo foco en los errores que condicionaron el desarrollo del partido y recordó que se repitieron situaciones similares a las vividas en la ventana de noviembre: «El primer tiempo fue muy parecido a noviembre. Tuvimos cinco o seis oportunidades y los tres tries que nos meten vienen de errores nuestros. Una perdemos la pelota en su campo y terminamos jugando en las cinco. Otra, un pase que va para el ciego, la agarran y terminamos en scrum a cinco. A los chicos no se les puede negar la actitud, cómo salen a jugar y eso es muy valorable. Creo que tenemos que seguir construyendo.»
En esa misma línea, agregó: «Para mí, cuando jugás con equipos tan pragmáticos, tan difíciles y que tienen mañas, tenemos que ser más inteligentes en ciertas partes del partido, porque hoy nos pasó lo mismo que en noviembre.»
La actitud del equipo y la decisión del scrum
Pese a la derrota, Contepomi destacó la reacción de sus dirigidos, aunque remarcó que el gran desafío pasa por evitar tener que correr desde atrás en el marcador: «La verdad que el coraje de ir a buscar de los jugadores es espectacular. El tema es por qué tenemos que ir a buscar. Esa es la pregunta que nos tenemos que hacer y corregir cosas para que no estemos en una situación tan desfavorable como cuando empezó el segundo tiempo. Después, en un minuto, dos amarillas y, de nuevo, te ponés a catorce puntos abajo. Cuesta volver de esas situaciones. Es ahí donde tenemos que seguir mejorando.»
Consultado por la decisión de elegir el scrum en un penal a cinco metros del ingoal inglés cuando restaban pocos minutos, el entrenador reconoció que es una jugada que analizarán puertas adentro: «Para nosotros es aprender y ver si son buenas esas decisiones nuestras porque se hace lento. Sabemos quién juega enfrente y por ahí tenemos que ser más inteligentes. También habíamos tenido oportunidades a cinco metros con el line y no habíamos podido entrar. Por ahí un tap hubiera sido mejor, pero con el diario del lunes es más fácil. Sin duda nos sacó tiempo.»
Contepomi también se refirió a las demoras de Inglaterra para reanudar el juego, aunque evitó responsabilizar directamente al árbitro Angus Gardner: «No puedo opinar mucho y no sé si es tampoco del árbitro. Porque si patean un penal y el hooker se queda abajo con el hombro y tienen que jugar el line y no lo pueden jugar, entonces obligatoriamente, por más que el árbitro quiera jugarlo, no podés jugarlo. Ahora, quiero pensar que no lo hacen a propósito, pero tampoco soy tan inocente.»
En cuanto a la polémica jugada final, en la que el try de Bautista Delguy fue anulado tras la intervención del TMO, el entrenador prefirió no centrar el análisis en esa acción: «Es una decisión, nos puede gustar o no. Generalmente uno se queda con el final, pero hay muchas cosas. Creo que la más fácil es agarrarse de esa, pero tenemos muchas cosas para mejorar. El partido no se pierde ahí ni tampoco se hubiese ganado o empatado en esa jugada.»
Sin embargo, al ser consultado sobre otros fallos arbitrales, dejó una respuesta que rápidamente se volvió viral: «No podemos ni opinar, a ver si me como una suspensión.»
Pensando en lo que viene
Por último, el entrenador comenzó a mirar hacia el futuro y explicó que el cuerpo técnico ya trabaja en la planificación de la próxima convocatoria, con el Mundial cada vez más cerca.
«Tenemos que seguir mejorando. Tenemos que dar una lista, jugar con ese rompecabezas de quién descansa, quién no descansa, los clubes… todo esto teniendo un Mundial dentro de quince meses. Hay que ponerle cabeza y seguir laburando. Esto es un proceso. Uno quiere ganar todos los partidos, para eso entrenamos y jugamos, pero a veces, indudablemente, nos falta.»







