Un grave episodio de violencia contra un árbitro adolescente durante un partido de rugby juvenil en Canterbury, Nueva Zelanda, terminó con fuertes sanciones para un jugador y su padre.
El incidente ocurrió el pasado 4 de julio durante un encuentro de la categoría Sub 18 entre Leeston/BDI y West Melton, disputado en Leeston Park. En pleno partido, un jugador de Leeston/BDI empujó violentamente por la espalda al joven árbitro, desencadenando una investigación disciplinaria que terminó con castigos para dos integrantes de la misma familia.
El jugador fue suspendido hasta el inicio de la temporada 2028 por un comité disciplinario de la Subunión de Rugby de Ellesmere. Según trascendió, el joven mostró arrepentimiento por su conducta durante la audiencia.
Su padre también fue sancionado, aunque en un proceso separado. Un tribunal para adultos le impuso una suspensión de 12 semanas por insultar al mentor del árbitro, quien acompañaba al joven oficial durante el encuentro.
El árbitro quiere seguir dirigiendo
La presidenta de la Subunión de Rugby de Ellesmere, Leslie Greenslade, explicó que la prioridad fue brindar apoyo al árbitro tras lo sucedido: «Hemos trabajado junto a la asociación de árbitros y a su club para asegurarnos de que reciba todo el respaldo necesario», señaló.
Greenslade destacó que, pese al impacto del incidente, el joven —estudiante de una escuela secundaria local— mantiene intacta su intención de seguir arbitrando.
«De camino a casa después del partido me dijo: ‘Esto no me va a impedir seguir involucrado en el rugby'», contó.
Además, remarcó la importancia de proteger a quienes cumplen ese rol: «No podríamos jugar al rugby sin árbitros. Son miembros fundamentales de nuestra comunidad y lo ocurrido es completamente inaceptable.»

El club pidió disculpas
El presidente del Leeston Rugby Club, Sean Taiaroa, confirmó que la institución suspendió inmediatamente al jugador y envió cartas de disculpas a la asociación de árbitros, al West Melton Rugby Club y a Canterbury Rugby.
Por su parte, el director ejecutivo de Canterbury Rugby, Tony Smail, aseguró que la organización actuó de inmediato para activar los protocolos correspondientes y brindar apoyo a los involucrados.
«Cualquier incidente que implique abuso hacia un árbitro se trata con la máxima seriedad», afirmó.
Smail reiteró que Canterbury Rugby mantiene una política de tolerancia cero frente a cualquier agresión contra los oficiales del partido y recordó que la entidad trabaja junto a la Asociación de Árbitros de Canterbury para fortalecer programas de acompañamiento, como la campaña Green Shirt (Camiseta Verde), destinada a apoyar a árbitros principiantes.
Un problema que preocupa al rugby neozelandés
Desde Canterbury Rugby señalaron que este tipo de hechos son poco frecuentes en la región, aunque reconocieron que forman parte de una problemática que afecta a distintas competencias del país.
Como ejemplo, recordaron que Wellington Rugby decidió cancelar toda la fecha de rugby de clubes entre el 10 y el 12 de julio luego de que la Asociación de Árbitros de Wellington denunciara reiterados episodios de abuso contra los jueces.
En aquella oportunidad, el director ejecutivo de Wellington Rugby, Tony Giles, aseguró que todos los clubes respaldaron una política de tolerancia cero frente a las agresiones e insultos hacia los árbitros, con el objetivo de proteger la integridad de quienes hacen posible el desarrollo del juego.
stuff.co.nz







