Una decisión de World Rugby volvió a generar debate en el rugby internacional. El organismo rector modificó la modalidad de las reuniones previas a los partidos entre entrenadores y árbitros, una medida que, según el exentrenador de los All Blacks, Sir Steve Hansen, está provocando «desconfianza» entre ambas partes.
La información fue revelada por el periodista David Pembroke en el podcast Rugby Unity, donde explicó que World Rugby ya no permite las reuniones individuales entre entrenadores y árbitros antes de los encuentros. Ahora, esos encuentros solo pueden realizarse si están presentes los entrenadores de ambos equipos.
Hansen fue crítico con la medida y aseguró que esas conversaciones ayudaban a fortalecer la relación entre los protagonistas: «No creo que esté bien. Esas reuniones permitían entender mejor el trabajo de cada uno y resolver diferencias con diálogo. Sin esas conversaciones, empieza a aparecer la desconfianza», afirmó el neozelandés.
El histórico entrenador también recordó sus intercambios con el exárbitro Wayne Barnes, con quien mantenía diferencias, pero siempre encontraba espacios para conversar y comprender los distintos puntos de vista.
Además, Hansen sostuvo que el rugby necesita mayor transparencia y una simplificación de algunas reglas para facilitar la tarea de los árbitros y hacer el juego más comprensible para jugadores y espectadores.
Para el bicampeón del mundo con Nueva Zelanda, los árbitros cumplen un rol clave, pero la complejidad de ciertas leyes dificulta una aplicación uniforme. «Los equipos solo quieren coherencia», concluyó.







