Sir Steve Hansen puso en duda la idea de que los Springboks hayan cambiado su identidad bajo las órdenes de Rassie Erasmus. Para el exentrenador de los All Blacks, Sudáfrica sigue apostando por el juego físico y el dominio territorial, más allá de los intentos por mostrar un rugby más ofensivo.
Aunque la llegada de Tony Brown impulsó un ataque más dinámico desde el Mundial 2023, Hansen considera que la esencia del campeón del mundo no cambió. «Hablan de querer jugar rápido, pero en realidad no lo desean», afirmó en el podcast Rugby Unity.
El entrenador bicampeón del mundo explicó que la clave para derrotar a Sudáfrica pasa por quitarle su principal fortaleza: el juego físico. Según Hansen, los rivales deben mantener la posesión, jugar con velocidad, utilizar el juego de pies para evitar el contacto directo y frustrar a los Springboks para hacerlos perder disciplina.
Además, el neozelandés sostuvo que Francia es uno de los equipos con mejores herramientas para poner en aprietos a los hombres de Erasmus gracias a su capacidad para conservar la pelota y atacar con precisión.
Las declaraciones de Hansen reabren el debate sobre el verdadero estilo de juego de los Springboks y cuál es la mejor fórmula para vencer al actual campeón del mundo.







