El rugby sudafricano dio un importante paso en materia de bienestar de los jugadores. La Unión Sudafricana de Rugby (SARU), el sindicato MyPlayers y la organización de empleadores (SAREO) firmaron un nuevo convenio colectivo que establece un mínimo de 12 semanas sin contacto físico por cada año contractual para todos los jugadores profesionales.
La medida busca mejorar la gestión de la carga de trabajo en un calendario que se desarrolla durante los doce meses del año, con competencias como el United Rugby Championship (URC), la EPCR, la Currie Cup y los compromisos internacionales de los Springboks.
Del total de las 12 semanas, cinco corresponderán a las vacaciones anuales —tres de ellas de forma consecutiva, según las recomendaciones de World Rugby—, mientras que las siete restantes podrán destinarse a descanso, rehabilitación por lesiones, viajes o licencias parentales.
Además, el acuerdo regula aspectos fundamentales del rugby profesional, como los protocolos para conmociones cerebrales, beneficios médicos, seguros por lesiones, límites salariales y condiciones mínimas de empleo para jugadores y jugadoras.
«Este acuerdo garantiza el bienestar de los jugadores y establece estándares mínimos para que el rugby profesional en Sudáfrica se desarrolle de manera coherente y justa», afirmó el director ejecutivo de SA Rugby, Rian Oberholzer.
Con este nuevo convenio, Sudáfrica refuerza su apuesta por la protección de la salud de los jugadores en uno de los calendarios más exigentes del rugby mundial.







