La intención de World Rugby de llevar partidos del Seis Naciones a Estados Unidos generó fuertes críticas en el rugby británico. El periodista Ben James, de WalesOnline, cuestionó la idea y advirtió sobre los riesgos de alterar uno de los torneos más tradicionales del rugby mundial.
En su columna, James sostuvo que World Rugby está “obsesionado” con expandir el deporte en Estados Unidos, especialmente ante las dos Copas del Mundo que se disputarán allí durante la próxima década. Si bien consideró lógico buscar oportunidades en un mercado de enorme potencial económico, señaló que existen alternativas menos disruptivas, como organizar partidos internacionales o comprometer a determinadas selecciones a jugar regularmente en el país.
El periodista también puso el foco en el aspecto económico. Según World Rugby, un partido como el que disputaron Sudáfrica y Nueva Zelanda en Baltimore podría generar hasta 5 millones de libras más que un Test jugado en Sudáfrica, mientras que un encuentro del Seis Naciones en Estados Unidos podría alcanzar ingresos similares a los habituales.
Sin embargo, James se pregunta cuál sería el beneficio para las selecciones europeas y cuestiona si vale la pena modificar el formato y la tradición del torneo por un mercado que todavía no está plenamente desarrollado.
“En el rugby, pocas cosas están exentas de fallos. El Torneo de las Seis Naciones, milagrosamente, es una de las pocas que no está realmente rota. Entonces, ¿por qué intentar arreglarla?”, concluyó.







