Anton Segner ya forma parte de la historia de los All Blacks. El tercera línea nacido en Frankfurt debutó en la victoria por 47-17 sobre Italia en Wellington y se convirtió en el All Black Nº1237.
El estreno del jugador de 24 años tuvo una enorme repercusión en Alemania. «Ha sido algo enorme», reconoció Segner, quien contó que recibió cientos de mensajes de felicitación, incluso uno del presidente de la Federación Alemana de Rugby.
«La gente me dice lo orgullosos que están de mí y de todo el rugby alemán. Es realmente especial», expresó.
Para Segner, la reacción demuestra el alcance mundial de la camiseta negra. «Los All Blacks son mucho más que un equipo de Nueva Zelanda. Tienen un impacto global y son respetados incluso en países donde el rugby no es un deporte tradicional, como Alemania.»
Nacido en Frankfurt, el forward se mudó de adolescente a Nueva Zelanda para perseguir el sueño de convertirse en All Black, un objetivo que finalmente cumplió.
Ahora, mientras espera conocer si volverá a estar entre los convocados, ya piensa en el próximo desafío ante Irlanda. «Vamos a tener que arremangarnos. Irlanda es un gran equipo y tendremos que estar muy concentrados», afirmó.







